miércoles, 21 de enero de 2009

Huérfanos de un referente generacional

En la actual Era Moderna, han existido numerosas personas que han sido un referente para diversas generaciones en el plano político, social, moral, ético… Si hiciéramos una lista de esas personas, obligatoriamente deberíamos incluir a los Kennedy (J.F. y Bobby), Reagan, Thatcher, Gandhi, Teresa de Calcuta, Luther King, Juan Pablo II, Helmut Kohl…

Estas personas y, sin duda, muchas otras que olvido, fueron referente para generaciones anteriores a la mía, de mis padres, mis abuelos… Pero, desde que yo tengo una, digamos, conciencia social y política, no ha habido ninguno coetáneo a mi existencia (salvo Juan Pablo II).


Al margen de ideologías y de posicionamientos típicos y tópicos, mi generación no ha tenido un referente político con proyección internacional y creo que ese marca a una generación.

En este contexto es donde sitúo a Barack Obama por su simbolismo. Pero aviso, no se ha ganada todavía, ni de lejos, el estar en esa lista virtual. Está como mucho en proyecto de poder entrar ya que, en estos momentos, no es más que la imagen de una ilusión colectiva llena de incógnitas. Pero es algo ¿no? Al menos para mí lo es. Los americanos, a lo largo de su historia, se han sentido orgullosos de muchos de sus Presidentes al margen de su ideología (Kennedy, Clinton, Lincoln – por cierto, que fue el primer Presidente del Partido Republicano y quien abolió la esclavitud en todo el país luchando contra las resistencias de los demócratas del Sur). Por tanto, si en USA, con visión histórica, sus ciudadanos pueden ver los logros de sus Presidentes, ¿Por qué en el resto del Mundo vamos a ser menos objetivos y aferrarnos a estereotipos ideológicos que nada tienen que ver con la política americana?

Tener una cierta sensación de esperanza, no es copiar el discurso de la izquierda en España, porque la izquierda hubiera avalado a cualquiera que hubiera sustituido a Bush, del lado demócrata claro está; si hubiera sido Hillary, por ser mujer, si hubiera sido Richardson, por ser latino etc..

Pero la izquierda, vive hoy un éxtasis fruto de su miopía para entender la profundidad de la política americana. Ayer, sin ir más lejos, el 80% del discurso de Obama, podría haber sido firmado por un Presidente Republicano. De hecho, Obama tiene más en común con Bush que con nuestro Presidente Zapatero, el cual por cierto ya ha encontrado otro chivo expiatorio para si ineficacia. Me explico. Si la culpa de la crisis era de Bush y con él no iba, ahora quien tiene que arreglarlo es Obama y con él tampoco va. Pero no nos desviemos.

“…los valores de los que depende nuestro éxito -duro trabajo y honestidad, valor y juego limpio, tolerancia y curiosidad, lealtad y patriotismo- son cosas viejas. Son cosas auténticas…”. ¿Es esto progre?

Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de largo alcance […] No pediremos disculpas por nuestra forma de vida, ni vacilaremos en su defensa. Y para los que intentan promover sus objetivos induciendo el terrorismo y asesinando inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no puede quebrarse; no aguantaréis más que nosotros; os derrotaremos”. ¿No suena esto un poco neocon?

En definitiva, y volviendo al principio del post. Hoy comienza una nueva etapa para USA y para el mundo que está por escribir. Nunca ningún líder había comenzado su trabajo con tanta dosis de confianza colectiva y de expectativas. Y su obligación, su carga, consiste principalmente en no defraudar y devolver esa confianza.

Qué queréis que os diga, a mí me parece impresionante que una persona de color (negro), de padre africano, alejado de las élites pero formado junto a ellas, gracias a su trabajo, sea el nuevo Presidente de los EE.UU y haya creado un movimiento de pasión nacional e internacional en torno a su persona.

Para los que creemos en la POLITICA y no tenemos un árbol genealógico de exdirigentes, cargos públicos, grandes empresarios o abogados… ver que, con trabajo y esfuerzo, con compromiso y pasión, puedes lograr tus sueños, te hace recordar que todo es posible y el porque de esta noble vocación pública.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuanta razón tienes... la verdad que es envidiable el civismo de los americanos (a pesar de que nuestros conciudadanos españoles hayan sido educados en un antiamericanismo inexplicable).
Es envidiable que un país se deje liderar por un verdadero líder, al unísono, asumiendo que los próximos 4 años se trata de un "todos a una", sin rencores por el nombre que iba en su voto...
En fin, cuánto nos queda por aprender....

Pedro Moya dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Se nos ha querido vender que Obama es una especie de Zapatero a la americana, algo que dista mucho de la realidad. ¡Cuantos antiamericanos de postín, y sin embargo entusiasmados ante la llegada a la Casa Blanca de su nuevo Mesías, van a empezar a sentirse muy pronto decepcionados!
También he escrito en mi bitácora sobre la toma de posesión de Obama: http://apuntesenlibertad.blogspot.com/2009/01/en-defensa-del-american-way-of-life.html.

Anónimo dijo...

Has olvidado un elemento importante: Todas las connotaciones religiosas de los fastos ceremoniales. Misa previa, reverendos dando sermones... y ayer pedazo de Misa con Biden y Clinton.

¿Será esa la socialdemocracia de la que habla Zapatero?

Un abrazo y enhorabuena por el blog

Ignacio.