lunes, 12 de junio de 2017

Cómo se cuentan las cosas

Tras el fracaso de la moción circo de Podemos en la Asamblea de Madrid, los diputados de PODEMOS siguen quejosos por haber constatado que el PP no se va a quedar callado antes sus insultos, insidias e infamias.

Tanto en redes sociales como en algunos digitales se ha puesto el foco de manera interesada en la respuesta del Portavoz del GPP Enrique Ossorio obviando que, lo que aireó su respuesta fueron los insultos personales hacia su persona.

Desde el Grupo Popular en la Asamblea de Madrid somos conscientes de los errores cometidos en los últimos años y hemos pagado (y seguimos pagando) en imagen, electoralmente e incluso en el plano personal, los presuntos delitos cometidos por otros compañeros. No obstante, estamos acostumbrados, (y en el 90% de las ocasiones no respondemos) a aguantar los gestos y ataques de los miembros y miembras de PODEMOS, sus generalizaciones contra nuestro grupo, nuestro partido e incluso el conjunto de nuestros militantes. Siempre amparados por la inmunidad que les da el ámbito parlamentario.

El pasado jueves con el circo-moción no fue un hecho aislado. Por eso, al inicio de su intervención, el Portavoz Ossorio cuestionó este afán generalizador de PODEMOS, y explicó que lo que hacía PODEMOS le daría pie, a él, a considerar a este Partido con las calificaciones que tendría casos que afectan (condenas incluidas) a dirigentes de PODEMOS. Fue cuando la nefasta candidata (la gran derrotada de esa jornada sin duda), aludió a un sensible tema personal que fue desestimado por la propia justicia. Podría sorprender que una diputada use un hecho desestimado por la justicia, debería sorprender aún más viniendo de una abogada. Pero no sorprende si viene de quien, allí mismo, se ratificó en que durante su pasado como abogada de delincuentes, la mayoría de la Policía y la Guardia Civil tortura.

Siguió por tanto Ossorio haciendo un repaso de todos esos casos de dirigentes de Podemos y argumentando que, si PODEMOS acusaba a todo el Grupo Popular de una conducta individual, él consideraría a PODEMOS en los mismos términos. Y sí, ahí se oyeron calificativos gruesos. El problema no es el calificativo. Es entendible que haya quienes no estén acostumbrados a ver ese tono en el PP y menos en alguien tan serio como nuestro Portavoz. El problema es que hay quienes tienen la piel muy fina para aguantar, pero la lengua muy larga para soltar. Pero el orden de los acontecimientos fue ese.

Finalmente, el Secretario General de PODEMOS, acusó directamente a Ossorio de “robar”. No era un manido ataque global, no era una generalización más. Fue una petición expresa de palabra que Espinar usó para hacer una acusación personal, un ataque ad homine. Fue cuando Ossorio se limitó a pedirle que se retractara o abandonaría el Pleno. Espinar, de manera cobarde, no se reafirmó en las palabras, ni las reconoció sino que se fue por “peteneras”. Ahí Ossorio decidió abandonar el hemiciclo y detrás de él todo su grupo. Por supuesto que sí.

Así pasó, así está en el Diario de Sesiones y así está en los videos. Luego se puede intentar cambiar el orden de los factores, o poner el foco en las respuestas antes que en los ataques iniciales.  


La realidad es que personalmente poco me importan las críticas sobre esta polémica o que los diputados de PODEMOS sigan lamiéndose la herida y tratando de ganar un debate que perdieron desde el momento en el que presentaron la moción. Lo que deben de tener claro los diputados de PODEMOS es que tendrán oportuna respuesta a cada insulto.

martes, 30 de mayo de 2017

Desmontando la moción de censura de Podemos en Madrid (y en España)

Artículo publicado el 30 de mayo en elsemanaldigital.com

Después de unas semanas en las que, tras su anuncio, se han dedicado a alterar el patio y a agitar a su propio partido pero sin presentar proyecto ni candidato alternativo, la semana pasada Podemos activó las mociones de censura en el Congreso de los Diputados y Asamblea de Madrid.

Al final, se han dado de bruces con la realidad; mucho circo, mucho postureo, pero las normas están para cumplirse y las mociones de censura en España son constructivas, es decir, con proyecto y candidato alternativo. Y lo más importante, no se anuncian, se presentan y se registran.

Antes de nada una aclaración. Al margen de las opiniones y del debate sobre legitimidad y/u oportunidad, lo que todo el mundo tiene claro es que esto no es una moción de censura contra el PP, contra Rajoy y Cifuentes, no. Lo que Podemos está haciendo es, cual boa constrictor, dar una vuelta más sobre el cuello del PSOE. Ese es su objetivo.

Porque sólo habría otras dos opciones que tampoco se cumplen. La primera sería la viabilidad parlamentaria. Sabían antes de registrarla que no tenían los apoyos, por lo tanto su objetivo no era cambiar el Gobierno. La segunda, (aun sabiendo que no saldrían los números) sería para presentar una propuesta alternativa y visibilizar un nuevo liderazgo en momentos de supuesta incertidumbre política.

A González (recién elegido Secretario General del PSOE) le salió perfecto, la de Hernández Mancha ya sabemos cómo acabó. En este caso no hay más proyecto que “echar al PP” y si el candidato del Congreso, que ni siquiera representa a la segunda fuerza política del país, es de sobra conocido, la candidata en Madrid es un parche para este nuevo número Podemos.


Ahora ahondaré en ello. Por lo tanto, el objetivo de Podemos no es sino poner al PSOE nuevamente en la disyuntiva de “o conmigo o con el PP”, tratando de interferir en la agenda socialista e incluso en las primeras acciones del nuevo Secretario General...

Puedes seguir leyendo el artículo pinchando aquí.

miércoles, 24 de mayo de 2017

La cacería contra Cifuentes (*)

La filtración interesada de la inclusión de la Presidenta Cifuentes en las investigaciones de la UCO sobre los contratos de la cafetería en la Asamblea de Madrid, dio paso al clásico movimiento de hienas y buitres en busca de carroña. Rápidamente los grupos de la oposición iniciaron una carrera a ver quién elevaba más el listón de la exigencia de responsabilidades. Les duró poco, unas horas, el tiempo que tardó el juzgado en aclarar que esa información había sido valora y desechada por el juez al no ver indicios de delito y, por tanto, afirmar que Cifuentes no estaba siendo investigada. Pero el daño estaba hecho y los grupos de la oposición no podían bajarse de ese carro ni renunciar a la manipulación de los hechos que ya habían iniciado.

Han forzado una sesión extraordinaria de la Comisión el 2 de junio con el único objeto de que Cifuentes pase por una especia de tribunal inquisitorial, ella sola. El Grupo Popular en ningún momento se opuso a su comparecencia, pese al intento del Portavoz de Ciudadanos, Ignacio Aguado de hacer creer lo contrario. Mintió, como suele hacer habitualmente al objeto de lograr un titular demagogo y populachero. El Grupo Popular expuso que habiendo dos sesiones previstas en junio y conociéndose los hechos desde septiembre, no había motivos para la urgencia más allá del oportunismo que algunos están demostrando, pero en ningún caso nos opondríamos a dicha comparecencia, es más, la Presidenta registró su comparecencia a petición propia para ser llamada tan pronto la Comisión determinara.

Pasado el trámite reglamentario de habilitar dicha sesión, los grupos de la oposición se fajan en estos momentos en mantener su estrategia de someter a la Presidenta a una sesión en la que sólo comparezca ella sola. Como Portavoz del Grupo Popular en esta Comisión, estoy acostumbrado a ver cómo se sortean las normas de la misma, el propio Reglamento, cómo nos saltamos el Plan de Trabajo, se sobrepasan los límites de la cortesía parlamentaria o se retuerce la verdad, todo ello con la permisividad de una Presidencia de la Comisión que actúa a interés de su partido y unos servicios jurídicos que cada día que pasa no salen de su asombro.

En esta ocasión parece van a dar un paso más. No sólo fuerzan una sesión extraordinaria para que Cifuentes haga “el paseíllo”, sino que pretenden que nada tape semejante espectáculo circense. El Grupo Popular ha planteado 11 posibles comparecientes que tuvieron, en algunos casos, un papel similar al de la entonces VicePresidenta de la Asamblea. Podían haber sido más, pues hasta 30 personas participaron en dicho proceso. Pero a los adalides de la regeneración, a la izquierda radical y a una PSOE sin rumbo y a rebufo de Podemos, no les interesa. Por primera vez desde que arrancó esta Comisión, no se aborda un tema, sino a una persona, es una sesión ad homine, por primera vez los grupos parlamentarios no quieren oír voces, no quieren documentación, por primera vez no vamos del nivel técnico al máximo nivel político, vamos directamente a por la “pieza a batir”. Sólo quieren una cosa: sentar a Cifuentes en la Comisión. Conocer la verdad, comprobar los hechos y contrastar opiniones se lo dejan a otros. Ellos van de cacería.

Supongo que es una batalla perdida. Quienes quieren acabar con el PP o no asumen los resultados de las urnas, no se van a andar con nimiedades normativas que debiliten sus ataques, y quienes deben contarlo, los medios de comunicación, no van a renunciar, legítimamente, a una oportunidad que es noticia seguro y garantiza, minutos de televisión, y miles de clicks.

Pero la realidad es muy clara. En la Asamblea de Madrid una mayoría parlamentaria, es capaz de cometer una aberración democrática sin precedentes. Mañana jueves, la Mesa y Portavoces de la Comisión deberá decidir si permite la legítima propuesta del Grupo Popular de incorporar otros comparecientes. Negarlo definitivamente sería inaudito. En ese caso, el resto de partidos y sus portavoces deberán explicar muy bien por qué no quieren oír otras voces, qué temen que diga un técnico, un representante del PSOE o de IU, o un funcionario. Porque no me negarán que resulta bastante curiosos, sospechoso (y hasta bochornoso) que, en estos momentos, se vaya a cuestionar la figura de quien precisamente es hoy Presidenta de la Comunidad y Presidenta del PP de Madrid, una mujer que cuando ve irregularidades las pone en conocimiento de la justicia, una política que, según últimas encuestas, tiene el apoyo del 63% de los madrileños, un porcentaje muy superior a los apoyos que obtuvo el PP en mayo de 2015. Pero seguro que es casualidad, que todo esto nada tiene que ver.

Nota Final. Desde que se iniciaron los trabajos de la Comisión de Investigación en la Asamblea de Madrid, el Grupo Popular no se ha negado a tratar ningún tema ni a la comparecencia de ninguno de las personas registradas por resto de Grupos. Es lo que lleva buscando la oposición constantemente y no consiguen. En un ejercicio de responsabilidad, intentamos que los trabajos de la Comisión respeten las normas y se hagan con rigor y responsabilidad, pero nunca nos hemos negado a tratar absolutamente nada. Si el resto de grupos censuran el derecho legítimo del grupo que representa a un mayor número de madrileños a llamar a comparecientes, será un salto muy elevado en la deriva de los trabajos de la Comisión, sus resultados y sus procedimientos, incluso la legitimidad con la que actúan el resto de grupos estará sin duda cuestionada.

Alfonso Serrano
Portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Investigación sobre Corrupción en la Asamblea de Madrid
(*) Artículo publicado el 24 de mayo en madridiario.es 

miércoles, 10 de mayo de 2017

Papa ¿Por qué somos del Atleti?

Hola Papá:

Hace algo más de 6 años que nos dejaste y, evidentemente, me acuerdo a menudo de ti. Por las vicisitudes de la vida, por el trabajo, por la familia, por mis dos hijos que no tuviste la oportunidad de conocer y claro… ¡por nuestro Atleti!  Hoy, como en cada fecha importante que afronta el equipo de nuestros desvelos, me viene a la cabeza tu imagen, acudiendo juntos al Calderón, o cuando era muy pequeño y pasábamos primero a por el abuelo, o en el sofá de caso dando gritos y “cagándote” en el árbitro o en unos jugadores que no daban todo lo que debieran dar. Pero siempre, y a pesar de todo, atléticos a muerte.

Suelo aprovechar este Blog, cargado de política, para abrir de vez en cuando una ventana a cuestiones menos profesionales pero no por ello menos importantes o trascendentales. Así que te escribo hoy, desde aquí, porque es un día muy especial. Te escribo a pocas horas de que arranque la vuelta de semifinales de la Champions que nos enfrenta al Real Madrid en el Calderón.

Es especial por muchos motivos. Porque éstos de enfrente ya nos ganaron dos finales en Lisboa y Milán como sabes. Porque en la ida fueron mejores y nos metieron 3-0 dejando la cosa muy complicada para esta noche. Pero es especial porque, en teoría, la temporada que viene nos mudamos a lo que era la Peineta, por lo que el de esta noche puede ser el último derby en el Calderón, el último partido europeo en el Manzanares, todo ello, junto y al mismo tiempo, condensado en 2 electrizantes horas de una semifinal de Champions en el teatro que tantas veces nos ha visto saltar de alegría como llorar, incluso en el infierno.

Yo estoy orgulloso de este equipo. Ya sé que tú nunca estarías conforme. Pero desde que te fuiste creo que con la llegada del Cholo y con un planteamiento de EQUIPO hemos recuperado, durante estos años, elementos que nos han definido siempre: sentir los colores, orgullo, esfuerzo y humildad. Nos ha tocado vivir unos años en la que esos valores han sido lo único que hemos tenido frente a la chequera de los grandes, y aun así hemos ganado, entre otras, la Liga, la Copa, 2 veces hemos llegado a la final de Champions y ¡ganamos otra Europa League!. Fíjate que me gaste todo lo que tenía cuando llegamos a la Final de Hamburgo (que no me pudiste acompañar) pensando que estas cosas en nuestro Atleti pasan cada muchos años y resultó que era el comienzo de una etapa gloriosa.

Esta noche, los miles de atléticos que acudirán al Calderón y los cientos de miles que lo verán desde sus casas o en bares, acumularán sensaciones y sentimientos similares. En frente nadie cree posible la remontada. En nuestro lado del río, somos muchos los que creemos que, como siempre, el Atleti es tan capaz de lo peor como de lo mejor y que, si hay un equipo capaz de cerrar de manera épica la historia de su Estadio, en circunstancias deportivas y climatológicas nada favorables, es nuestro Atleti. Yo no estoy convencido, pero llevo toda la semana diciendo: “Vale, levantar un 0-3 es muy difícil pero, ¿y si?”. Veremos.

Así que, desde allí arriba donde estés sentado, te pido nos eches una manita. Espero que disfrutes, aunque nunca has disfrutado de partidos como este, has sido un eterno sufridor. Pero pase lo que pase, estoy seguro que las alegrías y las penas que han ido curtiendo la piel de quienes nos sentimos atléticos, han forjado en nosotros una personalidad mucho más fuerte que la del resto de nuestros rivales. Pase lo que pase hay motivos sobrados para sentirse orgullosos de nuestro Atleti de estos años. Sólo queda que durante esas dos horas, lo demos todo y nos dejemos todo. Si además nos acompaña algo la suerte y el futbol nos da un poquito de lo que otras muchas veces nos ha quitado, quizá podamos seguir soñando. ¿Y si?

PD. Esta noche prometo contarte lo que ha pasado.

Un beso. Te quiere.

Tu hijo Alfonso

PD2. 23:44 horas Bueno, lo habras visto. No pudo ser. Pero no me dirás que no es para sentirse orgulloso de este equipo. No se pudo la remontada pero despedimos las noches europeas del Calderón con honor y la cabeza alta: un 2-1 al Madrid. Cuando quedaban pocos minutos el cielo se ha roto sobre el Estadio y nos ha caido la mundial. Espero no fueran lágrimas de todos los atléticos ahí arriba. No hay que llorar. Cuando nos caemos nos levantamos. Somos del Atleti. #NoLoPuedenEntender


miércoles, 25 de enero de 2017

Entrevista sobre próximos Congresos del PP en OKDIARIO

En el día de hoy, OKDIARIO ha publicado una entrevista sobre los próximos acontecimientos en la vida del PP.  Os dejo un extracto:
Alfonso Serrano Sánchez-Capuchino es secretario general del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, portavoz del PP en la comisión de investigación sobre corrupción, vicesecretario de Organización y Movilización en la Gestora del PP de Madrid y responsable del Área de Análisis Electoral del PP Nacional. Todas las responsabilidades que acumula sobre sus espaldas se traducen en que es una pieza clave en el equipo de Cristina Cifuentes.
En su horizonte más próximo le esperan la organización del Congreso Nacional del PP, el regional del PP de Madrid y seguir adelante con la legislatura del PP en la Comunidad de Madrid.
Pregunta- ¿Qué tiene este Congreso Nacional distinto al resto de congresos nacionales del PP?
Respuesta-  Este congreso se realiza en un momento en el que la política ha cambiado en España, ya no solo por los ciudadanos, quienes pertenecen a un partido saben que requiere una mayor participación y conexión con los militantes. No solo se trata de presentar un proyecto político, como organización tenemos que dar respuesta a los que piden una mayor participación, una mayor transparencia. 
P.- ¿Cree que Mariano Rajoy se volverá a presentar para presidir otra legislatura?
R.- La verdad es que cuanto más miro lo que hay en frente más me gusta lo que tenemos dentro. En un momento de convulsión, de incertidumbre económica y social, me fío más de la experiencia y la seriedad de Mariano Rajoy que de cualquier otra persona sin experiencia. Es el tiempo de Rajoy y confío que dure bastante.
P.- ¿Es

Podéis seguir leyendo aquí.

lunes, 23 de enero de 2017

Trump, la endogamia en los análisis y Sun Tzu


Como mucha gente, soy un ciudadano que mira con escepticismo y cierta preocupación lo que pasa al otro lado del charco. Trump no está defraudando. Por desgracia parece evidente que lo que parecía en campaña, va a ser una realidad en Estados Unidos en los próximos años. Sus primeros pasos, sus primeras medidas hablan por sí solas: Obamacare, populismo, el proteccionismo de Americans first y su enésima polémica con los medios de comunicación. Pero, llevamos sólo 3 días de la Era Trump y los análisis que mayoritariamente se hacen desde la intelectual y exquisita Europa así como en los sectores más urbanitas y liberales de EEUU siguen exhibiendo la misma miopía que durante la campaña electoral.

Los resultados de las elecciones en USA demostraron que lo que se comentaba en las grandes ciudades, lo que nos contaban los grandes medios de la costa este, lo que se escribía desde Europa o se volcaba en Twitter convirtiéndolo en trendingtopic, no era ni de lejos la opinión general del pueblo americano.

¿Cómo explicar su victoria en el voto femenino blanco o su ascenso en latinos, especialmente los más pobres o afroamericanos? ¿Acaso no les llegaba a estos segmentos de población la misma información que al resto?

Y si tal era el drama que venía, si tan evidente era la comparación entre candidatos ¿Dónde están los 6 millones de americanos que votaron a Obama pero no a Clinton?

¿Por qué no reconocer el tremendo error de despreciar al adversario? Durante meses hemos leído perfiles sobre Trump que más que analizarlo trataban de contribuir a ridiculizarlo y a crear un marco cognitivo sobre el personaje lleno de clichés y efectos negativos.

Son muchos los errores. Errores cometidos, en primer lugar por sus adversarios políticos. Si tan bien lo hizo Obama, si tan claro lo tenía el Partido Demócrata ¿qué ha fallado? Pasan los meses y seguimos sin leer un análisis autocrítico. ¿Y si no era tan idílico? ¿Y si Obama frustró las expectativas creadas? La campaña de Hillary no supo ver cómo la campaña de Trump estaba tocando teclas con éxito en segmentos de población y estados clave.

Y en segundo lugar por los errores de sus adversarios mediáticos. Negar la influencia de los medios en el comportamiento del electorado es negar una evidencia clara en las sociedades actuales. Los medios y analistas americanos (costa este y grandes urbes) y su eco en Europa, han contribuido a que prácticamente nadie viera con claridad por donde iban las cosas.

La victoria de Trump tuvo varias claves. Pero sin duda una de las más importantes fue su capacidad para saltar por encima de los medios para que su mensaje llegara directamente a su potencial votante. Y no hablamos sólo de usar las redes sociales para contrarrestar el peso de la CNN o el NYT. Hablamos de ser capaz de situar a todos esos medios como adversarios del sueño americano que persiguen esos votantes, como cómplices de los errores de Obama, como  sostenedores del establishment y las elites de LA, Chicago y NYC mientras que enemigos de la América profunda.

Eso lo logró Trump. Fue su primera victoria. Y parece que algunos siguen empeñados en caer en los mismos errores. Artistas, mujeres y diversos colectivos llevan días de irrefrenable movilización, como si las elecciones fueran mañana y olvidando que las elecciones fueron hace apenas 2 meses y que el voto de cualquier millonario de Hollywood vale lo mismo que el de un granjero de Alabama.

Reconociendo la importancia y la magnitud de esas manifestaciones, ¿cómo se pueden hacer análisis de tan grueso trazo sobre las mujeres contra Trump cuando millones de ellas lo han votado hace pocos meses? ¿No es pueblo, no son gente, no son americanos quienes han votado por esa opción? ¿No es este sistema, cuestionado estos días, el mismo que hizo a Obama Presidente, a Clinton o los Bush?

Quedan 4 años. 4 años en los que quienes quieran desbancar a Trump deben esforzarse en comprender no sólo esa mente, sino la de los millones de americanos que lo han aupado a la Casa Blanca.

De las lecturas de este fin de semana se desprende que hay una “guerra declarada” contra los medios por parte de la Casa Blanca. Es evidente que es una “declaración de guerra” en el mismo sentido que se dio en campaña. Es inaudito escuchar ese speech desde el atril de la Casa Blanca y sin duda es preocupante lo que se desprende de ese mensaje. En cualquier democracia, los medios tienen el derecho de vigilar e informar del gobierno, de exigirles rendir cuentas, pero también tienen la obligación de ganarse la credibilidad y convertirse en referentes. De eso va a ir parte de esta “batalla” en la era Trump. 

El famoso libro de Sun Tzu “El arte de la Guerra” decía algo similar a lo siguiente: "Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no deberás temer el resultado de cien batallas.  Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria lograda también sufrirás una derrota.  Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en todas las batallas.”

Yo invitaría a los adversarios de Trump, políticos y mediáticos, a intentar centrarse en conocer a su adversario. Pueden soñar con otro Obama, pero parece difícil. Si lo que quieren es vencer, lo primero es ponerte en el lugar del otro. ¿Lo harán?  ¿Analizarán qué está pasando? ¿Se preguntarán porque un latino que no llega a fin de mes y con media familia sin papales confía en Trump? ¿Por qué millones de mujeres no se sienten representadas por quienes se manifestaron este fin de semana? ¿O seguiremos con desprecios? ¿Estaremos 4 años leyendo y escuchando los mismos análisis endogámicos, las mismas caricaturas y los mismos razonamientos simples?


Trump ha ganado, con la misma legitimidad que cualquier otro Presidente. Nos gustará poco o nada. Pero la obligación de cualquiera que pretenda acercarse a esta realidad es hacerlo con honestidad intelectual, sin prejuicios y con rigor. Y eso nos ha faltado a casi todos.

martes, 11 de octubre de 2016

Una reforma electoral necesaria

En este nuevo tiempo político y social que vivimos es recurrente oír que partidos e instituciones deben adaptarse y evolucionar. Es cierto, pero no lo es menos que quienes representamos a los ciudadanos tenemos igualmente la obligación de revisar aquellos procesos mediante los cuales somos elegidos, así como la configuración de los gobiernos.
Y si hablamos de reformas electorales enseguida nos encontramos con la clásica dicotomía entre gobernabilidad y proporcionalidad. Nuestro sistema político se basa en un Poder Legislativo (parlamentos autonómicos y Congreso de los Diputados) del que emana el Poder Ejecutivo (Gobiernos), y por tanto, ese Parlamento –que debe reflejar la pluralidad y respetar la proporcionalidad- debe ser capaz de configurar mayorías que den lugar a Gobiernos.
Con algún matiz y lejos de lo que algunos puedan aducir, estos casi 40 años han demostrado que nuestro sistema nacido en la Transición ha sido capaz de absorber los cambios políticos vividos, también en los últimos dos años. Ha habido mayorías absolutas, gobiernos en minoría y coaliciones de gobierno, partidos que gobernaron y que hoy han desparecido, partidos que no existían y que hoy no sólo tienen una representación considerable sino que forman parte de gobiernos.
Lo que nuestro sistema, a diferencia de lo que ocurre en los ayuntamientos, no está siendo capaz de resolver es la garantía de formar un gobierno y echar a andar la Legislatura. En nuestro sistema es tan legítimo que el grupo mayoritario proponga un candidato, como que otros grupos intenten formar una mayoría alternativa. Lo que no parece lógico es rechazar un candidato, ser incapaz de fraguar una alternativa y bloquear el sistema, como por ejemplo está ocurriendo ahora. Por tanto se hace necesaria una reflexión.
Desde el Partido Popular creemos que, sin afectar a la pluralidad y la proporcionalidad, es perfectamente democrático y plenamente constitucional, determinar un plazo límite para estos intentos y, de no lograrse, que gobierne el candidato propuesto por el grupo mayoritario. En algunas comunidades autónomas tienen otras fórmulas que impiden también el bloqueo. Hay quien dice que eso generaría gobiernos débiles e inestables. La respuesta es clara ¿Cuántos importantes ayuntamientos se gobiernan sin mayoría clara? ¿Cuántos gobiernos autonómicos en minoría sacan adelante sus proyectos gracias a acuerdos de investidura más o menos sólidos? ¿Qué es difícil? ¿Qué requiere esfuerzos? Por supuesto, pero es que este nuevo tiempo requiere de diálogo y búsqueda de acuerdos como nunca desde 1978.
Sin duda hay otros elementos del sistema electoral de los que se puede hablar: de la bajada de la barrera electoral o -como en la propuesta que ha presentado el Gobierno de Cristina Cifuentes-, de dividir Madrid en distritos en los que se elijan parte de los diputados para acercar representante y representado, del mandato imperativo, de la elección de senadores, de reducir o aumentar el tamaño de las cámaras o del mínimo provincial. Se podrán compartir o no estas ideas, habrá quien abogue por otras fórmulas, pero ninguna es más democrática que otras.
No es más democrático un sistema que permite a partidos más pequeños tener más escaños con los mismos votos, que un sistema como el británico, mayoritario y de distritos uninominales. Que un sistema electoral sea o no democrático se debe a la forma mediante la cual se ha establecido dicho sistema y si responde a principios tan básicos como libertad de voto, libre concurrencia, etc…
Y una reflexión final no menor. Un buen sistema electoral es aquel que es compartido por la inmensa mayoría y que perdura en el tiempo. Y la mejor manera de garantizarnos esas características es buscar el mayor consenso posible. Muy lejos quedan los tiempos en los que se hacían constituciones y sistemas electorales de unos contra otros. Los actuales sistemas, a nivel nacional o en Madrid, podrán gustar más o menos, pero el respeto del que gozan se basa en el consenso con el que se aprobaron. Y si pretendemos llevar a cabo reformas en este ámbito, ese debe ser un compromiso ineludible.

Este artículo fue publicado en ObjetivoDigital.com el 5 de octubre de 2016