viernes, 13 de junio de 2008

Por aquí no paso

Me he levantado con una información en un periódico y en un medio digital que dista mucho de acercarse a la veracidad. No pretendo, no soy quien, que algunos medios apoyen todo lo que hace el PP o su Presidente, pero sí me rebelo contra quienes por el “todo vale para minar este Congreso” mienten y manipulan a sabiendas. Y ya no hablo sólo de medios de comunicación.

La información en cuestión dice algo así : "En una muestra más de la democracia interna del PP, el Comité Organizador –Génova– pretende esperar día 20 de junio, que comienza el Congreso, para facilitar las más de dos mil enmiendas que se han presentado. Según aseguraron a Europa Press estos delegados consideran "un insulto" que se espere hasta ese día cuando lo más fácil, dicen, habría sido entregarlas con antelación en un soporte electrónico o colgarlas en la página web del PP".

Voy a explicar el proceso (técnico que no político) de las enmiendas. Proceso que ha sido así siempre. Y por muchas vueltas que se le de, esto no tiene que ver con más o menos democracia interna. Hablamos de un proceso técnico.

El 13 de mayo se enviaron las Ponencias a todas las sedes para su estudio por los compromisarios (y posteriormente se colgaron en la web). Se abría en ese momento el periodo de enmiendas que acababa el 26 de mayo.

Desde entonces, los ponentes (que son los responsables) las estudian analizan y tratan de llegar a un acuerdo con los enmendantes. En este proceso, que concluye ahora, pueden pasar varias cosas con cada una de las más de 2.000 enmiendas. 1) Que el Ponente acepte la enmienda (y se incorpora automáticamente al texto), 2) que se transaccione una posición intermedia (y se incorpora al texto), 3) que un Ponente, contrario a la enmienda, convenza al enmendante de que lo mejor es el texto original, o que ha aceptado una enmienda similar, y el enmendante decida retirarla y, 4) que el enmendante no acepte la explicación del Ponente y decida llevar su enmienda a la Comisión del Congreso y se vote.

El proceso de enmiendas, por decirlo de una manera coloquial se compone de dos fases.

Esta primera (en la que nos encontramos) consiste en un debate entre ponente y enmendante. Si yo hago una enmienda a una Ponencia, es porque creo que mi propuesta es buena para el texto y tengo interés en que se incorpore. Es un debate privado de “mi” enmienda con el Ponente. Ahora bien si quiero tener mi minuto de gloria y publicitarme en los medios, eso es otra cosa, que no tiene nada que ver con el interés por defender, en un debate uno-contra-uno, una posición política.

La segunda fase es en el Congreso. Todas las enmiendas en las que no ha habido acuerdo, se debaten en la Comisión y allí, todos los compromisarios, tiene acceso a las enmiendas que se van a debatir. COMO HA SIDO SIEMPRE. No ha habido Congreso Nacional, Regional, Provincial o Local en el que se hayan mandado todas las enmiendas a todos los ponentes, ni nunca nadie lo ha reclamado. Y repito, no se trata de una cuestión política sino formal. ¿Qué sentido tiene mandar 2100 enmiendas a 3.025 compromisarios? Si yo hago una enmienda (que es un gesto voluntario y privado) ¿Quién da derecho, a quien sea, a publicitarla? Si yo quiero hacerla pública, lo hago yo, hay quien lo ha hecho.

Y finalmente, las enmiendas que no alcanzan el quórum necesario en la Comisión, se debaten en el Plenario por todos los compromisarios. Y son todos juntos los que votan a favor o en contra del conjunto del texto.

Este es, y ha sido, el proceso normal. Sin trampa ni cartón. Como se hace siempre y sin ningún tipo de intencionalidad.

Para acabar, y dentro de esta nueva polémica, también se ha dicho que podíamos haber mandado las enmiendas en el Pen-Drive que se ha mandado a los compromisarios. Y que la información que contenía dicho Pen no servía para nada. Hablamos del Horario, Planos de Acceso, Distribución de Espacios en el Congreso, información de alojamiento y transportes etc. Quizá esa gente que tilda de inútil esta información, es gente superpreaparda, muy viajada e intelectualmente por encima de la media. Pero desde luego hay otra mucha gente que ha agradecido que por primera vez, la Comisión Organizadora, les remita, con tiempo y en un soporte informático, toda la información técnica relativa al Congreso. Quizá gente no tan viajada y que no se mueve también por el mundo como quienes lo critican.

En fín, otro debate más. Pero éste en mi opinión no es bienvenido. Y desde luego las intenciones no son mejorar el Partido, ni los mecanismos, ni la democracia ni absolutamente nada de eso.

4 comentarios:

Hatshepsut dijo...

totalmente de acuerdo...aunq en aras de una mayor transparecia, si estas enmiendas se hubiesen publicado en la web, esta información se podría desmentir con mucho más sentido. Y no pasaría nada por publicar las enmiendas, sin poner su autor. Pero para que se conozca en lo que se discrepa, no crees?

ALFONSO SERRANO dijo...

Es que no es así. ¿Porqué si yo le presento una enmienda al Ponente, debe conocerla todo el mundo? ¿Co qué derecho? Por el contrari si alguien quiere dar publicidad a sus enmiendas tiene múltiples recurso. Precisamente la famosa enmienda de primarias tiene hasta web propia.

Hatshepsut dijo...

ya, pero la mujer del césar además de serlo tiene que parecerlo...solamente digo, que si se hubiese habilitado un espacio para las enmiendas en la web, esta crítica nos la hubiésemos ahorrado. Conste que estoy de acuerdo contigo, pero no es publicitarlas, es darle transparencia al proceso, que es algo bastante diferente.

brigate dijo...

Está claro, éstás cargado de razones técnicas para argumentarlo todo.
Pero lo que está claro es que en este mundo globalizado, de la información, y totalmente revolucionado, el que no tiene capacidad de agilizar sus estructuras y de cambiar se queda atrás. Para eso deberiamos estar la gente jóven en los partidos, para ponerlos al día, sino seremos solo fotos bonitas y currantes mal pagados.