jueves, 29 de julio de 2010

La polémica de los Toros en Cataluña y Ley de Arizona.

Se habla de recurso ante el Tribunal Constitucional, de declararlas Bien de Interés Cultural, de protegerlas por una ley del Congreso de los Diputados. Hablo de qué hacer ante la reciente prohibición de las corridas de toros en Cataluña.

Sin duda el qué hacer, el cómo y el cuándo abrirá un nuevo debate en la política española. Y cuando se haga algo (que algo se hará), enseguida oiremos a nacionalistas y a los acomplejados del PSC-PSOE cómo se revuelven acerca de si hay que respetar las decisiones del Parlament, de que si los que defendemos los toros crispamos bla bla bla. Y alguien se preguntará ¿Qué narices tiene eso que ver con la polémica Ley de Arizona sobre inmigración? Pues con la Ley poco o nada, pero con la polémica mucho.

Tengo pendiente escribir sobre este tema pues durante mi estancia en EE.UU tuve la oportunidad de conocer esta ley de primera mano con políticos y expertos universitarios, y por lo que leo en España se está tergiversando bastante. Pero en resumen (sub)objetivo:

EE.UU tiene un problema que es la inmigración ilegal. (11 millones) Prueba de ello es que el año pasado, 48 estados (de los 50 existentes) aprobaron 222 leyes relativas a la inmigración y adoptaron 131 resoluciones. Arizona tiene 500.000 inmigrantes irregulares (casi el 10% de su población) y por su situación geográfica tienen la inmigración ilegal es más problema que en New Hampshire por ejemplo.

La polémica llega por una Ley que dice que la policía estatal podrá pedir los papeles a cualquier persona, como consecuencia (y sólo en ese caso) de la comisión de un delito y, de ser ilegal, proceder a su deportación o las acciones penales que la ley estatal y/o federal determine. Lo que dice la ley es eso y no otra cosa, es decir, que si alguien comete un atraco y se le detiene, es cuando se le puede exigir la documentación. Los que se autodenominan “Defensores de los Derechos Civiles” dicen que la ley da margen para que cualquier excusa valga para pedir los papeles a alguien con pinta de mexicano y deportarlo. Esa es la polémica sobre el fondo.

Ahora una Juez ha paralizado partes de esa ley, horas antes de su entrada en vigor, dando la razón – en parte- a la Administración Obama que tiene recurrida dicha Ley. Y aquí llegamos a la polémica en cuanto a la forma. El recurso y la sentencia no valoran el contenido, sino si la Ley de Arizona interfiere en una competencia federal como es la inmigración. Dicho de otro modo, si la Ley de Arizona fuera un “papeles para todos” estilo ZP, Obama también la habría recurrido porque se trata de una cuestión Federal.

¿Es Obama por ello, menos federalista y respetuoso con los Estados de la Unión? No. Son las reglas del Juego. La jerarquía de las leyes y la distribución de competencias está para cumplirse y respetarse. Una Ley Federal en el marco de sus competencias está por encima de una Ley Estatal. Y desde luego, una Ley Estatal por mucho apoyo que tenga, no puede entrar en competencias Federales.

Dicho de otro modo.

Si el TC determinara que la prohibición de los toros en Cataluña es inconstitucional, o si legal y constitucionalmente fuera posible una protección nacional que invalidara la norma autonómica, nadie debería echarse las manos a la cabeza por aplicar las reglas del juego.

8 comentarios:

David Carrascosa dijo...

POR LA DESPOLITIZACIÓN DE LA FIESTA

De no haberse adjetivado como “nacional” nada de esto hubiera pasado en Cataluña. El mayor error que ha cometido la gente del toro, toreros, empresarios y aficionados, ha sido el asumir y cargar felizmente con el epíteto impuesto por el nacionalismo español emanado del franquismo; si en su día se utilizó para difundir los valores culturales de España de cara a la promoción del turismo, hoy, ya como lastre de la Fiesta, se utiliza como motivo de exclusión. ¿Acaso no es español aquel a quien no le gusten los toros? Y, por otra parte, ¿sigue siendo Fiesta Nacional española la tauromaquia que se desarrolla en otros países del globo?

La tradición de las corridas de toros es muy anterior al surgimiento de una idea de “España” en la Península Ibérica, coetánea con la vigencia cultural de los antiguos conceptos de los reinos medievales. En ningún momento nació como Fiesta Nacional, sino, y como a los verdaderos aficionados nos gusta denominar, Fiesta de los Toros; al fin y al cabo, ellos son los verdaderos protagonistas. Es una verdadera pena ver como el caer en la falacia de politizar la Fiesta, con afán de excluir unos y excluirse otros, ha devenido en tan mediocre debate sobre la misma.

Ahora unos se envuelven en la bandera española para defender la Fiesta, otros en la senyera para repudiarla. Verdaderos aficionados y verdaderos antitaurinos son los menos; es curioso que sólo estos pocos se preocupen, cada uno a su manera, del toro.

(Un acomplejado)

ALFONSO SERRANO dijo...

Volvemos a lo mismo que ya hemos hablado. A mí me gusta el beisbol y es el Deporte Nacional en USA y se practica mucho en Cuba. Si te incomoda el término nacional es un problema tuyo, no mío. Yo lo asumo como lo que es y punto pelota jaja. Dime tú para qué entonces puedo usar el término nacional o nación. Dímelo por favor.
Y te repito. Ni PP ni PSOE han politizado el tema. Una iniciativa popular legítima ha salido adelante porque ha tenido el apoyo de nacionalistas catalanes y la complicidad del PSC. Pero una iniciativa que nada tiene que ver con los derechos animales (mira ayer el correbous de Tarragona).
Y finalmente. No me envuelvo en ninguna bandera. Pero aunque lo hiciera ¿qué pasa? ¿Sólo puedo sacar la bandera cuando ganamos el Mundial?

Entiendo que estáis en una posición incómoda pero esto es muy sencillo tanto en el plano animal como político. Alguien ha empezado esta batalla y no podemos ignorarla. Hay que darla. Por lo tanto todos los que creemos en la libertad ( y sé que tú eres uno de ellos) debemos defender el derecho a que quien quiera ir y ver una corrida vaya y quien no, no. Pero estoy harto de prohibiciones. Y si hay que legislar a nivel nacional (perdón David a nivel Estatal no sea que alguien se ofenda), para proteger este patrimonio cultural que tú amas tanto o más que yo, pues por mi bien

David Carrascosa dijo...

Nunca comprenderás, Alfonso, el daño que la política ha hecho a la Fiesta creando tan artificiosos como superficiales estereotipos. Quizá te halles demasiado lejos de la misma para verlo; para el verdadero aficionado esto es una verdadera látima. Y para el TORO, claro.

Ya sabes lo que pienso sobre el BIC de Esperanza Aguirre. Aunque sea visto desde mi punto de vista, te dejo un link de mi blog sobre uno de los "efectos" que tal propuesta tuvo en la misma Plaza de las Ventas.

http://peondebrega.blogspot.com/2010/05/madrid-toros-y-nacionalismo-espanol.html

Creo, sinceramente, que estás algo alejado del verdadero problema.

BUEN FIN DE SEMANA!!

ALFONSO SERRANO dijo...

David, estoy de acuerdo en que la política ha hecho daño. Pero no seamos hipócritas y partidistas sobre quien empezó esto. Aquí no había un problema y alguien lo ha creado.
Es triste lo que cuentas de Serafín Marín, y que su gesto no fuera visto como de apoyo a los toros en Cataluña. Pero eso no quita razón a la mayoría del mundo del toreo que estos días oigo y leo y que están más del lado de protegerlo (sea declarándolo BIC o cómo sea) que de la postura que de manera acomplejada (sí acomplejada) algunos defienden.

Y por cierto, sigo esperando que me indiques dónde y cómo puedo usar el término nación y nacional para que no haya quien se ofenda.


buen finde!!!!!!!

David Carrascosa dijo...

Es cierto, lo de NACIÓN lo puedes utilizar, como hago yo, para lo que quieras (también para lo de la Fiesta, pero ya sabes las nefastas consecuencias).

Por ser positivo, toda esta polémica alimenta a la Fiesta. Uno de los mayores empujones a la misma lo constituyeron, en su tiempo, las excentricidades que nada tenían que ver con la misma de Jesulín de Ubrique. Muchos acudieron a la Fiesta, algunos se quedaron. Sé que con esta polémica, ajena por completo a la Fiesta, pasará algo parecido.

El mundo del toro ha dejado perder la afición de Cataluña; yo no echo la culpa a los antitaurinos ni a los provincianos de aquellas tierras; al fin y al cabo, han aprovechado su "oportunidad". La gente del toro se dejó de implicar paulatinamente allí dejando hueco al debate nacionalista-antitaurino. Cada uno tiene que asumir su propia responsabilidad.

Ahora "lloran como mujer lo que no supieron defender como hombre". Lloran la pérdida de 10 ó 12 corridas al año en la Monumental de Barcelona, la única plaza de Cataluña, y que cuenta con sólo 400 abonados, cuando en los añs 50 y 60 era esta una tierra eminentemente taurina.

MORALEJA: No busques las causas de tu derrota en la acción de los demás, sino en tu propia inacción.

ALFONSO SERRANO dijo...

Es cierto que he oído a los taurinos de Cataluña y resto de España, quejarse a posteriori de que han estado callados de que no se han movilizado etc y que eso es parte de su error.

Por ejemplo, no presionando para que les reciba su Presidente del Gobierno (que tiene tela David que se reciba a todo el mundo y no a una representación de una parte de la cultura de España)

Y en cuanto a las nefastas consecuencias de usar el término nación. No es culpa de quien lo usa sino de quien supuesta mente se siente agredido o acomplejado.

Anónimo dijo...

Soy votante del PP pero me duele la defensa que hacen de las corridas de toros, no pusieron tanto enfasis en la ley del aborto, el estatut, y tanta prohibiciones que se han hecho en estos 6 años del gobierno socialista, odio el maltrato animal,me es indiferente que sea en corridas de toros, peleas de gallos, toros de fuego etc, no me convence el argumento de que el que no quiera verlos que no vaya a la plaza de toros, el hecho es que es esa plaza se va a torturar a un animal simplemente para que unos cuantos se diviertan, tampoco me vale que sea una fiesta nacional, creo que ya es hora de cambiar y divertirse sin hacer daño a nadie, no puede ser que la identidad de un pais sean los toros, la tortilla de patata y la muñeca vestida de gitana, acabemos con los topicos.

ALFONSO SERRANO dijo...

Estimado Anónimo:

Como veras en otros comentario míos. Tengo un profundo respeto por quienes no gustan los toros por entender (malentender en mi opinión) que hay maltrato animal.

Por eso mis opiniones acerca de lo ocurrido en Cataluña son muy claras. No fue un debate sobre los derechos de los animales pues esa iniciativa se centraba en los toros y no en los correobous, las peleas de gallo, el engorde del ganso, el tiro a escondidas de un ciervo o la pesca con anzuelos del 12.

Ah! Y es perfectamente compatible ser un país moderno y dinámico con las sevillanas, la pandereta, la tortilla de patata, la sardana y los Castells