
Lo admito. Soy culpable porque... fumo. Puede que me este planteando dejar de fumar. Pero consciente de lo beneficiosos que sería para mi salud, me “fastidia” bastante que este hecho coincida con la reforma de la ley que pretende prohibir fumar en cualquier sitio público.
En los últimos años he tenido la oportunidad de viajar y reconozco que son pocos los lugares en los que se permite fumar. Las pasé canutas para terminarme un cigarro en invierno en plena calle en Polonia, me salí de un restaurante de La Haya el pasado invierno, tomaba descansos en unas reuniones que asistí en Bonn y qué decir de EE.UU donde llevan ya años, quizá rozando el absurdo como prohibir fumar en parques o perder una demanda de un vecino porque fumando tú en tu casa, tu humo le molestaba…
Creo que es una cuestión de costumbres y al mismo tiempo entiendo el derecho de los fumadores pasivos. Pero dicho todo esto, me vienen 2 dudas importantes.
La primera es la irresponsabilidad, una vez más, del Gobierno ZP que tras sólo dos años desde la última reforma, venga con una cambio tan drástico. Es importante recordar que se obligó a miles de bares y restaurantes a llevar a cabo reformas para habilitar una zona de fumadores; reformas que ni mucho menos han amortizado y que con la nueva ley no valen para nada. Como digo, puedo llegar a entender la reforma que nos viene encima, pero debemos buscar una solución para estos pequeños empresarios, más si cabe en esta crisis económica que padecemos. Reducción de impuestos, ayudas fiscales o subvenciones a todos aquellos que cumplieron con la ley y que ahora ZP les da una patada.
La segunda quizá sea más de fondo. Sinceramente estoy harto del dichoso debate sobre un hábito que sí, está considerado una droga, al igual que el alcohol. Porque si lo que se quiere es que nadie fume, y reducir el coste (enorme) que tiene en la sanidad las consecuencias del tabaquismo, QUE LO PROHIBAN, que no permitan su venta ni se beneficien de los impuestos que genera.
Pero claro, prohibirlo tiene consecuencias que ZP no quiere asumir:
- El Estado recaudó 9.266 millones de euros a través de impuestos especiales e IVA del tabaco en 2008, lo que representa un aumento del 4,5% respecto a lo embolsado el año anterior y un nuevo récord histórico de ingresos por este concepto. Desde 1990, la caja estatal ha multiplicado casi por siete sus ingresos gracias a los fumadores.
- Prohibir el tabaco afecta de manera directa a una industria que genera 100.000 empleos. Y claro acelerar la imparable carrera de los 5 millones de parados no debe ser plato de buen gusto.
Pero claro, todo eso a Zapatero le da igual porque ZP sigue fumando en su Falcon Jet.