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viernes, 29 de octubre de 2010

¿Ganar en los tribunales lo que se pierde en los Parlamentos?

Durante los últimos años, hemos oído con demasiada frecuencia la frase que da título a este post. Y sí, generalmente ha tenido que ver con un recurso interpuesto por el PP ante una norma aprobada en sede legislativa: Plan Ibarretxe, Estatut de Catalunya, ley de matrimonios homosexuales, aborto, reforma de la Ley Orgánica del TC... Y ha habido de todo. En algunos casos se nos ha dado la razón y en otros no. No es algo nuevo y entra dentro de toda lógica, pues el PSOE también lo hizo cuando entendía que normas del Gobierno de Aznar no se ajustaban a la Constitución.

Ahora hay 2 nuevos ejemplos que han recibido similar respuesta.

En Cataluña, tras un recurso del PP, el Tribunal Superior de Justicia ha suspendido cautelarmente siete artículos del reglamento de uso del catalán del Ayuntamiento de Barcelona y de la Diputación de Lleida, que obligaban a dichas instituciones a usar preferentemente esa lengua en sus documentos y comunicaciones.

Ayer, el PP presento en el Tribunal Constitucional su recurso contra la prohibición de los toros en Cataluña.

Y hemos vuelto a oír lo mismo, en este caso por parte del establishment catalán (ese que sólo se preocupa de debates identitarios pero no de los problemas reales de los catalanes), arremeter contra el PP por dichos recursos y/o sentencias. Pero en otras ocasiones ha sido el propio PSOE.

Vivimos en un Estado de Derecho en el que la separación de poderes es muy clara. Existe un Poder Judicial que tiene la obligación de velar por que las leyes se ajusten al ordenamiento jurídico supremo (nuestra Constitución) y existe el derecho de todo ciudadanos (y por supuesto de toda formación política) a recurrir ante el TC aquellas normas y decisiones que entiendan contrarias a la Constitución.

No se trata de ganar en los tribunales lo perdido en las votaciones. Es el libre ejercicio de un derecho y un ejemplo de coherencia. Si se votaba en contra de una norma por entenderla inconstitucional ¿cómo no recurrirla si finalmente es aprobada?

El problema es que quienes se llenan la boca a diario hablando de democracia, pretenden imponer un sistema más propio de oros regímenes (algunos distanciados en el tiempo y otros distanciados por el Atlántico) en el que no es posible recurrir judicialmente lo que dicta el político de turno. Si es así que lo digan o que propongan cambiar la ley. Yo les propongo un artículo único:


“Artículo Único. No podrán ser objeto de recurso aquellas normas o disposiciones que emanen de Gobiernos socialistas o nacionalistas”

Lo curioso es que se llenan la boca afirmando la constitucionalidad de sus decisiones, pero luego parecen tener miedo a que se pasen por el tamiz del TC para comprobarlo. Si se pierde el recurso, se pierde. Y si se gana, o se gana en parte, todos deberíamos estar más satisfechos pues ese será el momento en el que la norma ya es plenamente constitucional. Es lo que pasó con el Estatut.

El problema es que en estos años han primado los cálculos electorales y los acuerdos partidistas, antes que el respeto a nuestro ordenamiento jurídico. El responsable está claro, pero las consecuencias están todavía por dilucidar.

jueves, 14 de enero de 2010

Confeccionando una nueva diana para el PP

Desde antes de Navidades llevo oyendo como algunos dirigentes socialistas, así como del tripartito catalán, comienzan a dejar caer que si la sentencia del TC sobre el Estatut de Cataluña es “adversa” a los intereses nacionalistas y de quienes impulsaron dicho texto, el culpable será el PP.

Estamos en un año en el que el foco electoral estará en las Elecciones de Cataluña, y todos los partidos, lógicamente, comienzan a moverse. Si a ello le unimos el debate y la polémica pre y post sentencia, todo indica que hay quienes se preparan para, nuevamente, caldear el ambiente, tachar al PP de anticatalán y criminalizar unas siglas y una opción política que cuenta -sí- con cada vez más apoyos en Cataluña.

Anoche puede confirmarlo de manera clara al ver al Sr. Caldera, en el debate de “59 segundos” señalando (es literal, lanzando su dedo inquisidor) contra el representante del PP en el programa y diciendo que SI LA SENTENCIA DEL TC RECORTA EN ALGO EL ESTATUT EL CULPABLE SERÁ EL PP.

Quizá a más de uno le haya escandalizado el título de este post, pero quienes –a pesar de la juventud- llevamos algún tiempo en esto, recordamos otros dedos acusadores de consecuencias bastante ingratas. Y sí, el que la mayoría recordamos es el de aquellas manifestaciones contra la guerra de Iraq y tras el 11-M, que respeto profundamente, pero que fueron utilizadas y manipuladas para calificar al PP de asesino y terrorista. Nunca podré olvidar (y eso que no era a mí personalmente) como en aquellas manifestaciones, en diferentes puntos de España, coincidían los mismos carteles, con las caras de los diputados del PP con un diana y la palabra asesino. (Manifestaciones en las que participaron importantes dirigentes del PSOE que están o han estado en el Gobierno).

Ahora la diana es conocida. Un supuesto recorte en la sentencia será usada por tripartito y el PSOE principalmente, para intentar desviar la atención de los problemas reales de los catalanes, volver a mirarse en el ombligo y al mismo tiempo satanizar al PP en Cataluña, a mis compañeros de Cataluña que son tan catalanes como Ridao, Más, Puigcercós y no digamos Montilla, y que tienen el derecho a defender una Cataluña dentro del marco constitucional.

No quiero en este artículo entrar en el debate de la sentencia, en el supuesto choque de legitimidades, en el concepto nación etc. Lo que pretendo es adelantar lo que seguro ocurrirá de haber una sentencia adversa a las tesis nacionalistas. Y si hay un responsable de todo, no será el PP – que tiene todo el derecho a presentar un recurso al TC- , y desde luego no será el TC –cuya fundamental tarea es velar por la constitucionalidad de todas las normas, aunque éstas hayan pasado 25 plebiscitos. El culpable de esta situación es un tripartito alejado de los problemas de los catalanes y el Sr. Zapatero que impulsó y avaló esta reforma.

La posición del PP es conocida. Nosotros, al igual que otras CC.AA (algunas gobernadas por el PSOE) y el Defensor del Pueblo, creemos que hay aspectos inconstitucionales. Cuando salga la sentencia, respetaremos, acataremos y cumpliremos lo que diga la sentencia y, por supuesto, el resultante Estatut, en ese momento sí, plenamente constitucional.

Y a partir de ahí, a lo realmente importante. A pensar en los 600.000 parados de Cataluña, a los problemas de educación, a las cuestiones de seguridad ciudadana que afectan a muchos municipios, a los problemas de las PYMES y autónomos de Cataluña. Quizá seamos el único partido que quiera hablar de los catalanes y sus problemas mientras otros se llenan la boca hablando de Cataluña. Es su problema. Yo, estoy confiado en que los ciudadanos hartos de una clase política alejada de ellos apostaran por un cambio político en Cataluña en el que el PP será decisivo.