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viernes, 23 de noviembre de 2012

El voto útil (electoral y político) para el #25N y después…



En estas horas finales de la campaña catalana, todos los analistas coinciden en que todavía hay un gran número de indecisos (ciertamente menor que al principio de la misma pero no desdeñable). Se trata de un hecho inédito acorde con la importancia del momento político y de lo que está en juego.

En un país en el que todos somos o debemos ser iguales, no podemos negar las evidentes diferencias de unas zonas a otras, de unos ciudadanos a otros. Y quienes hemos tenido la oportunidad de visitar Cataluña - en campaña y fuera de ella-, podemos certificar como el comportamiento electoral es más complejo que elegir entre izquierda o derecha, nacionalistas o autonomistas.

El próximo 25N habrá votantes socialistas de toda la vida que se debatan entre CiU, C´S, ICV o ERC. Es un ejemplo de la esquizofrenia política que vive el PSOE o el PSC. También habrá gente que en las anteriores autonómicas votó a Más, en las Generales a Rajoy y hoy dudan entre PP y CiU. Votantes de ERC que no saben si fiarse de Más y prestarle el voto o seguir con la marca más independentista de Cataluña. En esta ocasión parece que ICV no se beneficiará mucho de la debacle del PSC; entre lo social y el derecho a decidir, le ha podido lo segundo, y eso echa al votante socialista en brazos del centro-izquierda de C´S y al más catalanista a ERC o a CiU. Por ejemplos no será, que afectan a todos, absolutamente a todos los partidos.

Decía Sun Tzu en el Arte de la Guerra que “Generalmente, el que ocupa primero el campo de batalla y espera al enemigo puede descansar, y aquel que llega más tarde a escena y se precipita a la lucha, comienza cansado. De este modo, el que es experto en la guerra atrae al enemigo al campo de batalla, y no se deja llevar allí por el enemigo”. En esta campaña, queramos o no, CiU ha logrado que el campo de batalla sea la independencia, eso es lo que está en juego; si el Mesías de Más logra o no lanzar a Cataluña a un precipicio de fondo desconocido. O si por el contrario, quienes defienden que Cataluña es más Cataluña dentro de España y España más España contando con Cataluña, somos capaces de frenar a este Profeta y ponernos a trabajar para salir juntos de la crisis.

Y en este contexto, el PPC ha hecho un llamamiento al voto útil el próximo 25N. Hay quienes dicen sentirse ofendidos por este llamamiento, cuando desde el comienzo de la democracia, el éxito electoral ha tenido mucho que ver con la capacidad de movilización del electorado propio así como con los trasvases de ciudadanos que cambian de opción política.

Es cierto que el llamamiento del PPC tiene una explicación electoral, pero que nada tiene que ver con el sistema. Lógicamente apostar por partidos que difícilmente puedan tener representación en alguna o todas las provincias, son votos que engordarían la mayoría de CiU. 

Pero la utilidad más importante del voto, no es la del 25N, sino a partir de entonces. Ante el riesgo de una mayoría de CiU, cuantos más escaños logre la única fuerza que puede pararle (el PP), menos posibilidades tendrá de seguir con esa deriva. Con un PSC que ni está ni se le espera, la única formación nacional que puede garantizar la unidad y la cohesión de nuestro país es el PP.

Con la representación municipal que tenemos, con nuestra presencia en el Parlamento catalán, con la estabilidad parlamentaria del Congreso y la determinación del Gobierno de España y, lo que es más importante si cabe, con la influencia y el apoyo del Partido Popular Europeo, somos la única garantía para quienes se sienten catalanes y españoles, para los que viven en familias formadas desde todas las partes de España y para quienes quieren convivir en un marco de estabilidad y salir de esta crisis cuanto  antes.

 Eso es lo que está en juego el 25N. Por lo tanto hay dos posibilidades:

Si un catalán quiere un Estado propio, salir de la UE, su propia moneda, fronteras y demás, sin duda su opción es Artur Más. Y como demócrata la respeto. 

Pero si tiene la más mínima duda que no se quede en casa. Y si quiere tener la garantía de que es posible salir, pero que juntos saldremos mejor, si quiere que su voto valga realmente para frenar esta deriva, la única garantía es el PP. Lo será el 25N y también el 26, el 27, el 28…

martes, 16 de noviembre de 2010

Balance del inicio de campaña en Cataluña

Está terminando la primera parte de la campaña catalana y ya podemos sacar las primeras conclusiones.

La campaña catalana enfrente básicamente dos modelos, los dos modelos que han convivido durante esta Legislatura. Y los diferentes partidos ya han tomado “bando” o pretenden tomarlo con las consiguientes muestras de incoherencia por parte de algunos.

Hay partidos para los que su única preocupación es el camino hacia la independencia de Cataluña. Y no sólo hablo de los ERC, Reagrupament, o Solidaridad Catalana de Laporta.

CiU ya no esconde sus cartas y son ya suficientes los ejemplos que demuestran que ésta CiU nada tiene que ver con la de 1996. Ya no esconden su intención de convocar un referéndum soberanista, Artur Mas habla de que nunca desistirán de su idea de separarse del Estado Español, y, sin complejos, muestran en sus spots la bandera “estelada”. Es decir, está claro que un Gobierno de CiU sin ningún control priorizaría ese objetivo antes que cuestiones cotidianas, y quizá mundanas para ellos, como seguridad, empleo, inmigración ilegal, apoyo a pymes…

Por su parte, el PSC está tratando de rizar el rizo desdiciéndose y tratando de desahacer todo el daño que ha hecho en estos años. Oír a Montilla decir, de nuevo, que no reeditará el tripartito aunque sume es de risa; escucharle decir que no pactará con quien proponga referéndums independentistas, después de haberlos fomentado esta Legislatura, es de político de medio pelo; y pretender, ahora en campaña, defender el bilingüismo y mendigar un debate en castellano, cuando para él, para el PSC y para el PSOE, las imposiciones, las sanciones y todos los ataques al castellano en Cataluña, eran una muestra de normalidad, es el colmo de la incoherencia.

También, a la izquierda, tenemos otras fuerzas políticas que pretenden compartir espacio con el PP por su defensa del bilingüismo (aunque este sea su único tema), pero tienen más en común con el tripartito, por su laicismo, su posición sobre el aborto o el tema de la inmigración.

Y llegamos al PPC. Ni ha sido una Legislatura fácil ni ésta campaña iba a ser fácil para nuestros compañeros de Cataluña que defienden sin complejos una Cataluña plural, próspera y de futuro en el marco de una España Constitucional. Un proyecto que se centra en los problemas reales, los que preocupan a los catalanes. Baste un dato: El CIS pre-electoral de Cataluña determinaba las 4 preocupaciones de los catalanes: paro, economía, inmigración ilegal y seguridad. 100% coincidentes con nuestras prioridades políticas. Se puede hacer como el resto de partidos en Cataluña que proponen debates identitarios o como el PPC que pretende hablar de estos temas, y lo que es más importante, que se encuentren soluciones a estos problemas.

En esta campaña no se trata de saber quién ganará o perderá. Ya sabemos que el Tripartito (con el PSC) perderá. Sino de si hay alguna garantía para que el futuro Gobierno de Cataluña no camine hacia el independentismo. Y sí, sí hay una garantía. El PP puede ser decisivo para evitarlo y para que, tras 7 años de mediocridad política, comience una etapa en Cataluña de cambio real de políticos y de prioridades, que será la antesala al cambio real que toda España ya reclama.