viernes, 15 de febrero de 2013

Vuelven los Goya y vuelven...



La Unión de Actores y Actrices ha publicado un comunicado o reflexión acerca de la actitud que debiera tener su colectivo ante la próxima gala de los Goya. Supongo que el año pasado, con 2 meses de Gobierno PP les parecía muy pronto, pero ya con un año cumplido pretenden llenarse de argumentos para, una vez más, atacar a un Gobierno que, aunque elegido por la mayoría de españoles, no es el que ellos quisieran.

Creo que tienen todo el derecho a hacerlo. No existe democracia occidental  que se precie en la que actores y actrices (que son una parte, sólo una parte,  de lo que llamamos “CULTURA”) muestren un compromiso político o social, expresen su rebeldía ante lo que creen injusticias o el devenir de los acontecimientos.

El problema en España es que ese compromiso de una parte del a CULTURA, de  hecho, de una parte de los actores y actrices, (yo no generalizo) parece tener rachas, rachas que coinciden con según qué Gobiernos. A mí me parece legítimo que se critique a un Gobierno y en cambio se apoye a otro porque piensa como tú. Pero entonces ya no es una cuestión de responsabilidad social, sino que, legítimamente, repito, legítimamente, haces uso de tu altavoz y de tu notoriedad pública para, en base a una ideología y unos prejuicios atacar a un Gobierno o callar ante los dislates de otro. Pero aquí de lo que se trata por lo visto es de que, según ellos, siempre han mantenido una conciencia social y atención hacia lo que les rodeaba.

El texto puede leerse en aquí pero me gustaría hacer algún comentario sobre algunos pasajes:

Dicen: “Desde el sindicato Unión de Actores y Actrices de Madrid hacemos un llamamiento a la reflexión a los compañeros del cine que tienen el honor de participar en la celebración de los premios Goya, ya sea como nominados o como presentadores. Desde el máximo respeto a la libre decisión de cada uno de hacer o decir lo que le venga en gana, llamamos a reflexionar sobre la situación que estamos viviendo y la responsabilidad de cada uno ante la misma”
  • No, este texto no es de 2009, 2010 o 2011 en plena crisis. Es de febrero de 2013 como crítica a un Gobierno que, sí, está tomando medidas difíciles para arreglar “la situación que estábamos viviendo” durante años en los que este colectivo no parece que se molestara en denunciar. Parece que esa faceta reivindicativa, más allá de la preocupación por la “situación del cine español”, quedó aparcada los últimos 7 años.

Añaden: “Muchos pueden pensar que la gente de la cultura no debería expresar en público sus opiniones acerca de lo que sucede a su alrededor, que deberían limitarse al ejercicio de su profesión”.
  • Yo desde luego no lo pienso. De hecho, creo que somos muchos los que, respetando el trabajo de estos actores (ellos vuelven a hablar de “el mundo de la cultura”), creemos que deberían expresarse más a menudo. ¿No se dieron cuenta de que nos estaban arruinando el país? ¿No veían que un Gobierno, con sus errores, estaba hipotecando el futuro de próximas generaciones? ¿No se dieron cuenta que el fracaso escolar aumentaba y que el paro juvenil se acercaba al 50%? ¿No vieron en los telediarios en 2010 que un padre de Hospitalet se suicidó antes de un desahucio? Yo creo que sí lo veían, lo que tendrán que explicar es porque, entonces, no se “expresaban” en Galas como la de los Goya. 


Y terminan “El próximo domingo podría ocurrir que habláramos sobre lo que sucede. El próximo domingo podría ocurrir que dijéramos No a los recortes: Hay alternativas. La pregunta es: ¿qué supondría mayor rechazo esta vez: volver a decir no o quedarnos callados?”
  • Efectivamente, el próximo domingo tienen todo el derecho de hacer con su altavoz lo que estimen conveniente. Es su derecho y yo defiendo su ejercicio como el que más. Pueden usar la Gala como ya hicieron antaño para atacar a un Gobierno que no se corresponde con su ideología. Y entonces estarán expuestos a la también legítima contestación o crítica en los mismos sentidos. 


No seré yo quien les diga que hacer. Pero no está de más recordar qué pasó el año pasado. El contexto es conocido en febrero de 2012: 5,5 millones de personas en el paro, 1,7 millones de familias con todos sus miembros en paro, un 9% de déficit, un agujero de 16.000 millones de euros en la sanidad española, una deuda de casi 100.000 millones de euros en el exterior y en consecuencia, un modelo de sociedad del bienestar inviable y con probabilidad de desmoronarse. El PP llevaba sólo 2 meses en el Gobierno.

En ese contexto, un inmenso actor, una persona que interpreta como nadie y que lleva el nombre de España por todo el mundo, un hombre que se ha caracterizado por esa beligerancia según cuando y según a quien, subió, en ese contexto de crisis y de sufrimiento de millones de personas, a recoger su merecido Goya (el quinto) por “Biutiful” . Y en ese contexto de drama nacional, dijo lo siguiente:


De hecho, en ese contexto, otro gran personaje del mundo del cine, gran director y entonces Presidente de la Academia tampoco mostró "sus opiniones acerca de lo que sucedía a su alrededor", sino que se limitó a opinar sobre  "el ejercicio de su profesión”. De hecho el contexto que preocupaba a la profesión, no eran los desahucios, ni el paro, ni la crisis, el contexto que les preocupaba era la famosa Ley Sinde.

Yo no quiero que determinados actores y actrices en la próxima Gala de los Goya se limiten a nada. Tienen una oportunidad magnífica para hablar de lo que crean conveniente. Sólo me gustaría que reflexionaran sobre si esas razones que pretenden arrogarse, serían mayores si hubieran sido coherentes en años anteriores. 

A mi personalmente no me afectará lo que digan. Me preocupa más que se haga un cine de calidad en España, que las películas ganadores estén en sintonía con el sentir mayoritario en vez de grandes desconocidas, o que no nos gastemos millones de euros en subvenciones para películas que nunca llegan a la cartelera. Temas fundamentales del cine español que ,seguramente, este domingo en el día más importante del cine español, pasaran a segundo plano

Pero esa es mi opinión, otro tendrá otra y cada actor o actriz la suya. Se llama democracia  se llama libertad de expresión. Ellos tienen el derecho y el deber de usar esa libertad, y nosotros, el resto de ciudadanos, también.

Feliz Gala y Enhorabuena a los premiados.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Echar los muertos al PP


Hace tiempo que decidí no generalizar en ningún aspecto de la vida, y menos en relación a ningún colectivo. Ni todos los políticos son iguales, ni todos los periodistas, ni todos los funcionarios, ni todos los taxistas… Por eso la denuncia que hoy hago en el Blog no va contra toda la izquierda, sino contra una parte, porque mucho tiene que pasar para que –ingenuamente quizá- siga pensando que una gran mayoría de quienes se dedican a la cosa pública, ejerciéndola o contándola, no practican la bajeza moral a la que algunos nos tienen acostumbrados.

Desgraciadamente, en las últimas semanas ha vuelto una práctica deleznable que, como ciudadano y como diputado, ni comparto, ni respeto, ni estoy dispuesto a aguantar de nadie.

La reciente historia política en España tiene varios ejemplos en los que parte de esa izquierda -política y mediática- ha tratado de echar sobre las espaldas del PP la muerte de personas en una actitud indigna.
  • Recuerdo esas manifestaciones (legitimas por supuesto) por la Guerra de Iraq, pero en las que (con el apoyo de dirigentes socialistas) algunos mostraban la cara de diputados del PP bajo una diana.
  • Recuerdo esas declaraciones políticas y mediáticas en las que se culpaba a un Gobierno, a un Partido, de la muerte de 191 personas en el atentado terrorista más grave de la historia de España.
  • Recuerdo, con especial vergüenza y repugnancia, como en la última etapa del Gobierno de Aznar, parte del PSOE junto su red afín de asociaciones feministas, culpaban al PP de cada muerte por violencia de género, ante la falta de una Ley Integral que nos vendieron como la panacea.


Durante los años de Gobierno de Zapatero han ocurrido muchas desgracias y dramas personales. 
  • Hubo asesinados por ETA, y nadie culpó a un Gobierno de la responsabilidad material de una banda terrorista. 
  • Casi 600, 600 mujeres fueron asesinadas por sus parejas (con la brillante Ley Integral en vigor) sin que nadie responsabilizara ni al PSOE, ni al Gobierno en su conjunto y mucho menos a las Ministras que dirigían ese Departamento. 
  • En noviembre de 2010, un padre desesperado  de Hospitalet a punto de ser desahuciado, fue (creo), el primer caso que los medios publicaron de un suicido vinculado a perder la casa. Nadie echó sobre el PSOE las culpas de tal tragedia, ni siquiera cuando se demostró que ese hombre reclamó al Ayuntamiento (dirigido por el luego Ministro, Sr.Corbacho) ayuda y obtuvo el silencio y la negativa por respuesta.


Hoy, con un nuevo Gobierno del PP, esa práctica ha vuelto a la primera línea. La practica una izquierda radical que no conoce la decencia, una izquierda mediática para la que “todo vale” si es para dañar a una opción política con la que no están de acuerdo, incluso – y esto es lo más sangrante – quienes en los años de Gobierno de Zapatero pasaron por diversas responsabilidades en los temas que aquí se tratan, y hoy siguen en la política o la cuentan, contribuyen con juegos de palabras cuando no con denuncias veladas, a señalar al Gobierno y al PP, como responsable de muertes de seres humanos.

Por desgracia siguen muriendo mujeres a manos de sus parejas. No diré demasiadas, porque sólo una ya es un fracaso colectivo. Pero ha quedado demostrado que las leyes publicitarias, por muy buenos intereses que tengan, por sí solas no son suficientes. Pero hoy, la acción del Gobierno, nuevamente vale como argumento para culpar al mismo y, concretamente a su Ministra, de lo que es responsable el malnacido que lo hizo.

Y finalmente, ante un drama como es el de las familias desalojadas de sus casas por impago, desde determinados ámbitos se tacha al PP de criminal (qué orgullo mostraban algunos al convertir #PPcriminal en TT) y se le hace responsable de quienes desesperados acaban con sus vidas ante esa situación. Se puede criticar, se debe criticar. Pero señalar, amenazar, llamar asesino o tildar de criminal a quien no piensa como tú me recuerda al fascismo nazi y a esa práctica etarra de señalar con dianas a políticos constitucionalistas.

Se podrá estar de acuerdo o no con las medidas, incluso es legítimo querer ir más allá de lo que el gobierno o el parlamento legislen. Pero lo que es un hecho es que este drama de los desahucios no es de ahora, que la desesperación de muchas familias no ha surgido de la nada, y que la terrible decisión de acabar con la vida de uno, empezó en 2010. Eran los tiempos en los que Zapatero rechazaba la dación en pago, y veníamos del orgullo socialista de la Ministra Chacón de abrir más juzgados para agilizar desahucios. Y lo que es un hecho es que, quien está tomando las medidas sociales para paliar este drama, tratando al mismo tiempo de no cargarse la sostenibilidad del sistema hipotecario español –como algunos irresponsablemente quieren-  , es el Gobierno del Partido Popular.

Creo que en política no todo vale. Y que algunos interesadamente tratan de tensar la cuerda no sé bien con qué objetivo. De  una parte de esta izquierda es entendible, porque siempre habrá alguien (a izquierda y derecha) que no respete las reglas del juego, y que pretenda deslegitimar a todo aquel que no siga sus posturas por muy minoritaria que sea la misma.

Pero otra parte, pretendiendo recoger nueces mientras otros azuzan el árbol, está teniendo un comportamiento lamentable e impropio de quienes dicen defender la democracia.

Allá cada cual con sus conductas y comportamientos personales.

P,D. No pensé que, tan pronto, alguien más se sumaría a esta indecente carrera. Tenía que ser el inefable INVICTUS, Tomás Gómez, Secretario General del PSOE-Madrid quien ha dado a entender que ha podido morir gente por culpa de la externalización de servicios en la Comunidad de Madrid y, por tanto, dando a entender que esos muertos son responsabilidad del PP.

viernes, 23 de noviembre de 2012

El voto útil (electoral y político) para el #25N y después…



En estas horas finales de la campaña catalana, todos los analistas coinciden en que todavía hay un gran número de indecisos (ciertamente menor que al principio de la misma pero no desdeñable). Se trata de un hecho inédito acorde con la importancia del momento político y de lo que está en juego.

En un país en el que todos somos o debemos ser iguales, no podemos negar las evidentes diferencias de unas zonas a otras, de unos ciudadanos a otros. Y quienes hemos tenido la oportunidad de visitar Cataluña - en campaña y fuera de ella-, podemos certificar como el comportamiento electoral es más complejo que elegir entre izquierda o derecha, nacionalistas o autonomistas.

El próximo 25N habrá votantes socialistas de toda la vida que se debatan entre CiU, C´S, ICV o ERC. Es un ejemplo de la esquizofrenia política que vive el PSOE o el PSC. También habrá gente que en las anteriores autonómicas votó a Más, en las Generales a Rajoy y hoy dudan entre PP y CiU. Votantes de ERC que no saben si fiarse de Más y prestarle el voto o seguir con la marca más independentista de Cataluña. En esta ocasión parece que ICV no se beneficiará mucho de la debacle del PSC; entre lo social y el derecho a decidir, le ha podido lo segundo, y eso echa al votante socialista en brazos del centro-izquierda de C´S y al más catalanista a ERC o a CiU. Por ejemplos no será, que afectan a todos, absolutamente a todos los partidos.

Decía Sun Tzu en el Arte de la Guerra que “Generalmente, el que ocupa primero el campo de batalla y espera al enemigo puede descansar, y aquel que llega más tarde a escena y se precipita a la lucha, comienza cansado. De este modo, el que es experto en la guerra atrae al enemigo al campo de batalla, y no se deja llevar allí por el enemigo”. En esta campaña, queramos o no, CiU ha logrado que el campo de batalla sea la independencia, eso es lo que está en juego; si el Mesías de Más logra o no lanzar a Cataluña a un precipicio de fondo desconocido. O si por el contrario, quienes defienden que Cataluña es más Cataluña dentro de España y España más España contando con Cataluña, somos capaces de frenar a este Profeta y ponernos a trabajar para salir juntos de la crisis.

Y en este contexto, el PPC ha hecho un llamamiento al voto útil el próximo 25N. Hay quienes dicen sentirse ofendidos por este llamamiento, cuando desde el comienzo de la democracia, el éxito electoral ha tenido mucho que ver con la capacidad de movilización del electorado propio así como con los trasvases de ciudadanos que cambian de opción política.

Es cierto que el llamamiento del PPC tiene una explicación electoral, pero que nada tiene que ver con el sistema. Lógicamente apostar por partidos que difícilmente puedan tener representación en alguna o todas las provincias, son votos que engordarían la mayoría de CiU. 

Pero la utilidad más importante del voto, no es la del 25N, sino a partir de entonces. Ante el riesgo de una mayoría de CiU, cuantos más escaños logre la única fuerza que puede pararle (el PP), menos posibilidades tendrá de seguir con esa deriva. Con un PSC que ni está ni se le espera, la única formación nacional que puede garantizar la unidad y la cohesión de nuestro país es el PP.

Con la representación municipal que tenemos, con nuestra presencia en el Parlamento catalán, con la estabilidad parlamentaria del Congreso y la determinación del Gobierno de España y, lo que es más importante si cabe, con la influencia y el apoyo del Partido Popular Europeo, somos la única garantía para quienes se sienten catalanes y españoles, para los que viven en familias formadas desde todas las partes de España y para quienes quieren convivir en un marco de estabilidad y salir de esta crisis cuanto  antes.

 Eso es lo que está en juego el 25N. Por lo tanto hay dos posibilidades:

Si un catalán quiere un Estado propio, salir de la UE, su propia moneda, fronteras y demás, sin duda su opción es Artur Más. Y como demócrata la respeto. 

Pero si tiene la más mínima duda que no se quede en casa. Y si quiere tener la garantía de que es posible salir, pero que juntos saldremos mejor, si quiere que su voto valga realmente para frenar esta deriva, la única garantía es el PP. Lo será el 25N y también el 26, el 27, el 28…

viernes, 14 de septiembre de 2012

Mientras se enfría la primavera, calientan el otoño


Los ataques contra diversas Embajadas de EE.UU, incluyendo el asesinato de su Embajador en Libia y el incremento de las tensiones en Oriente Medio, parecen haber quitado la venda de los ojos a muchos bienpensantes occidentales (quizá yo debiera incluirme entre ellos). Aquellas movilizaciones y derrocamientos de regímenes entre otoño de 2010 y febrero de 2011 en Túnez, Siria, Libia, Yemen, Líbano o Egipto contaron con un prudente silencio de la UE y un cauteloso apoyo de EEUU. Parecía que era una oportunidad que no podíamos dejar escapar porque, en teoría, el espíritu de aquellas movilizaciones era una apertura hacia sistemas basados en la libertad, la convivencia y el respeto a los derechos humanos. Al menos eso era lo que nos decía, al menos eso era lo que millones de jóvenes pensaban en aquellos países. En lo que nadie reparó, parece, fue en las consecuencias de todo aquello si salía mal, en si iba a ser peor el remedio que la enfermedad y, sobre todo, quienes estaban realmente detrás (aparte del inocente y apasionado apoyo social) agitando esas revoluciones. Pasados dos años, nadie puede decir que occidente, a diferencia de otras ocasiones, haya entrado allí tratando de imponer nuestro modelo de civilización, sino que, más que nuca, se les ha dotado de los instrumentos para que en el ejercicio de su autonomía, pudieran construir nuevos sistemas políticos en los que imperara el Estado de Derecho y la Libertad. Y pasados dos años nos hemos despertado viendo como quienes ostentan el poder en algunos de esos países ejercen el poder de manera autoritaria sobre la base del islamismo más radical y como en otros ante la debilidad de sus autoridades, tribus y grupos organizados practican el terror, el chantaje y la amenaza. La pregunta obligada es si sus ciudadanos hoy tienen más derechos y viven mejor que hace dos años. Y la respuesta evidente, incluso para quienes más pudiéramos detestar esas dictaduras o esos regímenes más o menos autoritarios, es que no. Incluso parte de esa izquierda occidental que miraba con entusiasmo estos movimientos, reconoce que se han perdido los escasos avances que, incluso en esos regímenes, se habían producido. ¿Era el objetivo de tanto apoyo y entusiasmo dar el poder a los Hermanos Musulmanes?

Es innegable que aquellos movimientos, junto a una realidad nacional que no voy a negar, fueron fuente de inspiración para quienes impulsaron, fomentaron y apoyaron lo que aquí en España se denominó “Movimiento 15-M”. Sin duda un movimiento de esa magnitud debía ser escuchado y tenido en cuenta, pero a diferencia de la primavera árabe, aquí hubo quien trataba de deslegitimar un sistema político e institucional que precisamente allí servía de espejo para sus movilizaciones. Cientos de miles de personas en Oriente Medio se movilizaban ante los ojos de ciudadanos y medios europeos (españoles) buscando algo similar a lo que aquí dichos ciudadanos deslegitiman.

Desde que comenzaron esos movimientos en España siempre he mantenido la misma idea. Tenemos el mismo sistema (con ventajas e inconvenientes) que teníamos hace 10 o 15 años, cuando nadie se planteaba todo esto. El surgir de estos movimientos en España no se puede disociar de un agravamiento de nuestra crisis, incremento del paro, pérdida de calidad de vida y de oportunidades, e importantes riesgos de fractura social y desigualdades, y esos movimientos tampoco podían disociarse de la respuesta que el Gobierno de entonces dio a dicha crisis. Por lo tanto, el problema no era el sistema, sino el Gobierno. Y hubo quien aprovechó para, tratando de diluir sus propias responsabilidades o las responsabilidades de a quienes venían aplaudiendo y jaleando, alimentar ese mantra de que había un problema endémico en nuestro sistema, en nuestros políticos o en los partidos.

Pero no me interesa en este post analizar el origen del 15M, si son o no fundadas algunas de sus reivindicaciones, o tienen razón quienes creen que ciertos aspectos de nuestro modelo deben ser revisados. Sólo diré que aquel debate hoy sigue presente en la mente de quienes pertenecemos a un partido político, que nada es inmutable y que siempre es positivo revisar, hacer introspección y ver en qué nos hemos equivocado y cómo podemos mejorar, sobre todo para seguir gozando del mejor sistema político que España ha tenido en su historia y que ha proporcionado la mayor etapa de estabilidad y convivencia. Eso es una cosa, y deslegitimar el todo es otra.

Y es en eso en lo que gran parte de aquel movimiento ha degenerado.

La difícil situación económica por la que atraviesa España obliga a los gobernantes a tomar decisiones a veces muy duras, y son tan graves algunos de los problemas que afrontamos que es obligado, precisamente, revisar, algunos aspectos y parte de nuestra estructura, de nuestro sistema económico y social, para salir más fuertes de esta crisis y, como país, estemos mejor preparados para afrontar crisis futuras. Es en eso en lo que está el Gobierno de España, receptor de la peor herencia que un Gobierno democrático ha tenido en España, y determinado a tomar cuantas medidas sean necesarias para salir de la crisis, tratando de ser equitativos en los ajustes, intentando que nadie se quede tirado, y sentando las bases para una economía más fuerte que la que hoy tenemos.

Yo confío en que acierte, y la esencia de la democracia, de las democracias occidentales basadas en la representación política es esa. Podrán acertar o no, algunos confiamos y otros no, una gran mayoría les votamos y otros no, pero afortunadamente tenemos un sistema político que somete a los Gobiernos al control parlamentario y, sobre todo al control de los ciudadanos, que los ponen o quitan en el libre, repito, libre ejercicio de su derecho a elegir quienes quieren que les representen. Es decir, quienes legítimamente hoy representan a los ciudadanos dueños de la soberanía, son sus representantes en las Cortes, Parlamentos Autonómicos y Ayuntamientos. Y no es una creencia basada en valores sino que, mientras no se demuestre lo contrario, es la constatación empírica de una voluntad expresada en votos y cuantificada en representantes. Y por tanto, aun siendo tenidas en cuenta y respetadas, ninguna asamblea, expresión o manifestación espontánea o no, tiene más legitimidad que el voto de un ciudadano y las instituciones representativas consecuencia de ese voto.

Desafortunadamente hay quien no lo entiende, o quien lo entiende y no lo respeta. Lo lamentable es que haya quien entendiéndolo y no respetándolo, pretenda subvertirlo sobre falsos pretextos.

Aunque ese movimiento no goza de la fuerza y aceptación que en sus orígenes, parte del mismo sigue presente y se ha radicalizado. Y sin negar que se estén produciendo ajustes que afectan a la vida de las personas, las reformas de nuestro sistema impositivo, la reducción del gasto, los ajustes en servicios sociales no esenciales, pretenden utilizar esos ajustes como excusa para radicalizarse aún más. A la vuelta de la esquina tenemos lo que llaman “25S Ocupa el Congreso”. Es más de lo mismo pero ya sin caretas, alimentado y jaleado por aquellos que incitan a deslegitimar a los legítimos representantes de los ciudadanos. Últimamente parece que a algunos bienpensantes de la progresía española les ha entrado el vértigo porque a esa radicalidad protagonizada por extrema izquierda, se les están uniendo algunos sectores desde el extremo opuesto. Ellos tratan de diferenciarlo, pero es lo mismo.

Extremistas y radicales haciendo uso de las más elementales técnicas de populismo pretenden aprovecharse de un cierto descontento ciudadano (legítimo descontento) por la situación actual. Antisistemas que se llenan la boca hablando de democracia y pretenden acabar con el 100% de nuestro sistema elegido, este sí, de manera libre y democrática por los ciudadanos (no es una opinión, basta con leer sus manifiestos). Y altavoces mediáticos que repentinamente muestran una supuesta preocupación por la salud del sistema o por el estado del enfermo en pleno proceso de quimio, mientras callaban cuando no aplaudían, en los años en los que el paciente iba agravando la enfermedad.

Sin duda quienes tenemos responsabilidades políticas, partidos y gobiernos, anteriores y actuales, tenemos nuestra cuota de responsabilidad. No creo que nadie la niegue. Y si toca defender las bases de nuestra democracia, y hacer un esfuerzo pedagógico y explicativo de la actual situación, de las reformas y de las consecuencias de no llevarlas  a cabo, sin duda habrá que hacerlo. Pero flaco favor hacen a la democracia que dicen defender quienes, desde dentro o fuera de la política, promueven, justifican y apoyan movimientos carentes de legitmidad, que se esconden en el anonimato de las redes y que claramente tienen como objetivo acabar con la democracia que tanto costó conseguir a generaciones anteriores.

Vivimos en una democracia, que como se dice es el mejor sistema dentro de todos los imperfectos sistemas políticos. Pero es una democracia, real, consolidada, libre y basada en la ley. Algo, afortunadamente, muy diferente a lo que vemos en Oriente Medio. Ante la pretendida voluntad de algunos de calentar un otoño, bajo la excusa de legítimas protestas o descontentos por la situación económica y las medidas que el Gobierno se ve obligado a tomar, conviene no olvidarlo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Los principios sólidos de UPyD. Recuerdo de una experiencia personal en la última campaña vasca


No es una novedad que personalmente haya denunciado la incoherencia de UPyD en diversos aspectos de la vida política sin que ello suponga restarles un ápice de legitimidad a las decisiones que tomen, o tenga el máximo respeto por las mismas. También he criticado, no sus alternativas –cuando las proponen-, si no la pretendida ejemplaridad y moralidad en aspectos tan esenciales de la vida política como son la defensa de la libertad y la lucha contra el terrorismo. Yo vivo en Madrid, y afortunadamente no paso, ni he tenido que pasar por lo que han sufrido mis compañeros del País Vasco; los que estaban, los que ya no están, los que tuvieron que irse, pero sobre todo los que decidieron quedarse. Por ese trance no he pasado ni yo ni, sobre todo, la gran mayoría de UPyD. Por eso, cada vez que oigo críticas o ataques interesados a mis compañeros del País Vasco, un partido que de manera intachable (con todos y cada uno de los que por allí han pasado) ha mostrado su compromiso con la libertad en estos más de 30 años de democracia, me revuelvo por dentro.

Esta introducción es necesaria para explicar mi experiencia personal con aquellos que pretenden dar lecciones de compromiso con la libertad y la constitución.

Era 6 de marzo de 2009. Las elecciones en el País Vasco arrojaron un resultado conocido en escaños: PSOE 25, PP 13, UPyD 1, PNV 30, ARALAR 4, EA 1, EB-B 1. En un Parlamento de 75 diputados, la mayoría constitucionalista quedaba garantizada por la suma PP + PSOE (38) promoviendo, por fin, el sano e histórico cambio en el País Vasco, con un PP que apoyó sin entrar en Gobierno, en un inédito ejemplo de responsabilidad política.

Pero pudo no ser tan sencillo. Pudo haberse complicado. Porque el recuento del voto del CERA (Residentes Ausentes) de la provincia de Álava nos deparó a los presentes un espectáculo bochornoso por parte de los “aleccionadores de moral política”. Sí, nadie me lo ha contado pues yo estaba allí. Fuimos a apoyar a nuestros compañeros de Álava en un recuento tan importante. Allí estaban los interventores de todas las formaciones, así como representantes de los mismos.

Aquél recuento del CERA puso una vez más de manifiesto la importancia del voto, de un solo voto, pues el resultado era tan estrecho que hubo que recontar las papeletas ante la posible pérdida de un escaño del PSOE, a favor de Eusko Alkartasuna (EA). Por un voto.

Todos cruzábamos llamadas con las sedes provinciales, regionales y nacionales de nuestros Partidos, hacíamos cábalas, y recontábamos. Pudiera uno pensar que las posturas eran claras. Constitucionalistas por un lado, “fajándonos” por el mantenimiento del escaño para el PSOE, y nacionalistas por otro, para que ese escaño fuera finalmente a EA. Pero no fue así. Unos y otros asistimos atónitos a cómo el representante de UPyD se posicionaba constantemente a favor de las tesis de EA. Los nacionalistas sorprendidos ante el apoyo de quienes hoy consideran a EA parte de ETA. Y los constitucionalistas perplejos de que UPyD,- en teoría uno de los nuestros,  en teoría con exvotantes de formaciones como el PP, en teoría apoyados por quienes denunciaban una supuesta falta de moralidad en el PP Vasco- peleara cada voto a favor de EA como si estuviera en juego la propia democracia.

No me refiero a una discusión verbal, me refiero a apoyar con su voto y su firma las tesis nacionalistas.
Las propias actas del CERA, del escrutinio final y de la proclamación de electos recogen reclamaciones de UPyD en ese sentido, hasta la solicitud de anulación completa de toda una mesa (La 4-6-B de Vitoria). Parece que el derecho al efectivo ejercicio de sufragio poco importaba en este caso, a diferencia de en Asturias.

No estaba en juego la democracia, ni tampoco estaba en juego la supervivencia de nadie. Lo que estaba en juego era la cuota de protagonismo de UPyD que quería lograr a toda costa y a cualquier precio, incluso si para ello tenía que abrazarse a quienes hoy niega el saludo. Sólidos principios lo llaman ellos.

La cuestión es que los ciudadanos con su voto, habían propiciado un histórico cambio en el País Vasco. El cambio que no fue posible en 2001 con Jaime Mayor y Nicolás Redondo, lo logramos en 2009. Pero UPyD no era necesaria, PP y PSOE sumábamos ya 38 y el apoyo de UPyD si bien bienvenido, importante y reconfortante para consolidar una mayoría constitucionalista, no se hacía indispensable. No iba a ser posible (como hemos visto en el caso de Asturias), a una Rosa Díez dando una rueda de prensa en plan “tranquilos, ya estoy yo aquí”. Y eso lo sabían. Y por eso mismo hicieron todo lo posible para que las formaciones nacionalistas, algunas a las que hoy criminalizan, tuvieran mayor representación parlamentaria. En definitiva, sólo y exclusivamente por tener un poco de protagonismo, dejaron sus principios en la puerta antes de entrar a la Sede de la Junta Electoral Provincial de Álava. Sólidos principios repito.

Esa es la historia real de lo que allí pasó. Habrá quien seguro le ponga matices y/o lo justifique, pero la realidad es la que es. El resto de lo que pasó a partir de aquél momento es interpretable. Personalmente creo que al no ser indispensables para el cambio constitucionalista en el País Vasco, vieron que lo indispensable era poner en duda nuestro compromiso democrático para, de manera obscena, tratar de sacar algún rédito político. A ello se han dedicado desde entonces y en ello ponen todo su empeño con las Elecciones Vascas a la vista

En breve afrontaremos un nuevo proceso electoral en el País Vasco con un escenario social y político lamentablemente muy diferente. El riesgo de un frente independentista con Bildu y PNV es una realidad que no sólo no debemos ocultar sino que debemos combatir, y en democracia se combate con la fuerza de los votos. Y es en este contexto donde más que nunca, hace falta un apoyo claro al PP Vasco. Porque ha sido el PP Vasco quien siempre ha estado defendiendo sin complejos la España Constitucional, defendiendo un País vasco dentro de España, quien ha estado siempre del lado de las víctimas, y acabados los tiros en la nuca, es el PP Vasco quien hoy recibe reproches y ataques por no querer sentarse con Bildu siendo fiel a sus principios y valores, es el PP Vasco quien mejor representa a la mayoría de vascos que se sienten vascos y españoles y que no quieren la independencia.

Por eso no hay otra alternativa. Con un PSE que ha defraudado las expectativas y que nos es de fiar, todo aquel que apueste por la libertad y por los valores y principios que representa la Constitución, todo aquel que prefiera la convivencia a la ruptura y la independencia tiene una opción clara: el PP Vasco.

Pero lamentablemente habrá que prepararse para nuevas lecciones de principio y valores, por quienes los tienen para arrojarlos al adversario pero no para aplicárselos cuando realmente hay que hacerlo. Lo veremos. Ahora bien, vista su ejemplaridad, lecciones las justas. Porque sólo el hecho de que alguien ponga en duda el compromiso de quienes han formado y hoy forman parte del PP Vasco, hace que sienta el mayor de los desprecios.

viernes, 10 de agosto de 2012

Dos robos, un asesinato, un tweet, una polémica y una disculpa ( a quien pueda interesar )


Un comentario mío sobre al asalto a un supermercado capitaneado por un diputado de IU me ha generado una polémica en twitter. Seguro que podemos debatir sobre la gravedad de dicho acto, si es o no un delito grave, o si el tema es o no más serio por capitanearlo un diputado autonómico de IU junto a otros cargos andaluces de este partido de extrema izquierda, lo que es inadmisible desde el punto de vista de la responsabilidad política y el sentido común es su justificación y, mucho menos, llamarlo “performance”, cuando viendo las imágenes se demuestra la violencia que sufrieron algunas trabajadoras de dicho supermercado. El 8 de agosto falleció un policía municipal en Madrid por un disparo de unos atracadores de una Oficina de Correos y en ese contexto, quise comparar el robo en Correos con el robo del Mercadona, de ahí dijera que para IU, ese atraco en Correos, repito, ese atraco, fuera una performance para “socializar las comunicaciones tradicionales”, de la misma manera que robar en un supermercado era una performance para denunciar que la gente pasa hambre.  

Twitter da para lo que da en 140 caracteres y quise plasmar esta reflexión en el siguiente tweet (perdón por las licencias gramaticales para ahorrar caracteres):

Hoy ha muerto policia en madrid x ladrones en OfiCorreos. Para IU sería 1 performance.Querrían socializar las comunicaciones tradicionales?

Me considero una persona mesurada y viendo la reacción que provocó traté de aclararlo desde el siguiente minuto
El mismo día 8
que quede claro. No frivolizo muerte de un policia. Me parece terrible. Lo que no tiene un pase es juatificar un delito como un robo
@DaniClineal ni me rio de quien pasa hambre ni frivolizo muerte policia. Frivolizo la justificacion de robar
@Quintana_Angel No lo he hecho.Muerte policía es terrible.Comparo los robos, unos se justifican otros no.Yo no llamo performance a un delito
@Paco_Toni no uso muerte. Comparo delitos para demostrar que nada justifica delinquir
Novamás. Quien interprete mis palabras como uso de una muerte se equivoca. Frivolizo con quienes justifican un delito, pero no con policía.
2/2 la muerte es algo serio como para frivolizar. Nunca lo haria. Pero tampoco admito justificacion ningun robo. Ley y Estado d Derecho. FIN
1/2 De nuevo. No comparo robo mercadona con muerte policia. Lo comparo con robo en correos. Y lamento si se entendio mal. Error mio.

O en el día de ayer

@popecrespo comparo atraco correos con robo mercadona. No con la muerte. Ya intenté aclararlo y disculpado si se entendio d otra forma.
@Carmigua1 Me disculpo si se ha entendido como uso de la muerte de la policia. Pero el objeto era comparar los robos que no tienen justif


He argumentado que se me entendió mal y soy consciente que cuando uno no se hace entender la responsabilidad es principalmente suya. Por tanto pedí disculpas- que reitero en este instante-  a quien se pudiera sentir ofendido ya que mi falta de claridad en 139 caracteres, dio a entender que vinculaba un robo en el Mercadona con el asesinato de una mujer policía. No fue así. Y hubo quien pensó que yo frivolizaba con una muerte que poco importaría a una determinada formación política. Eso ni por asomo.
Puedo ser muy crítico con esta formación de extrema izquierda que ve en Syriza su propio amanecer, y creo que en demasiados momentos actúan como verdaderos antisistemas; una cosa es pretender cambiar legítimamente lo que no nos guste de nuestra democracia, y otra muy distinta saltarte el Estado de Derecho a tu antojo para lograr tus fines políticos. Pero siempre les he otorgado toda la legitimidad a defender sus ideas (faltaría más) y la misma vocación de servicio que cualquier otra formación política y, en este sentido, nunca se me ocurriría, y mucho menos como herramienta política, pensar en su desprecio ante el sufrimiento o la muerte de alguien. No pienso que existan personas con esa actitud en ningún lado del espectro político.

Por todo ello espero que esta aclaración en un espacio más reflexivo como es mi blog sirva.

Servirá a quienes censuraron mi tweet, pero con respeto, desde ese momento, entablamos un diálogo. Y servirá a algunos medios que se han hecho eco de este tweet. No servirá a radicales, insultadores y amenazadores profesionales que bajo la valentía del anonimato pululan por la red para atacar a cualquiera que no piensa como ellos. Da igual que aclares o disculpes ellos van a lo suyo.
Sin duda estos dos días me han servido para conocer un poco mejor esta red, una red que exige concreción para evitar dobles lecturas, que requiere ponderación para evitar insultos y que, en ocasiones, se mueve demasiado bien sincronizada al toque de silbato de algún que otro agitador profesional. Es la red, cada uno es libre de decir lo que quiera y seguir a quien estime oportuno, es libre, así debe ser y a mí me gusta así.

PD.1 Por cierto, el tweet ha sido borrado. Mi intención era dejarlo ya que cada uno es dueño de sus palabras y yo admito el error a la hora de una redacción que ha podido dar lugar a esa interpretación. Sé lo que quería decir y es lo que he tratado de explicar. Pero desafortunadamente veo que hay quien pretende seguir usándolo y alimentando la polémica, y por si el hecho de dejarlo se pudiera interpretar como un “sostenella y no enmendalla”, sirva el borrado como demostración de todo lo anteriormente dicho.

PD.2 Tengo un gran respeto por la Policía, la Guardia Civil y, por supuesto mi Policía Municipal, la de mi ciudad. El motivo principal de este post es que nadie pueda interpretar que servidor jugó con la muerte de esa mujer con gran vocación de servicio público. Obviamente, el Blog da una mayor capacidad de reflexión que twitter a la hora de expresar ideas y argumentos por ello aprovecho este espacio para reconocer, como siempre he hecho, la labor que todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como los cuerpos de policía Municipal, hacen por la seguridad y la convivencia en nuestras calles, barrios y ciudades.

jueves, 12 de julio de 2012

Lágrimas y aplausos de un Gobierno


Tras el paquete de medidas de ajuste anunciado ayer por el Gobierno, hoy toca el análisis de dichas medidas y las reacciones. Pero más allá del contenido político, económico y social de las mismas, quiero pararme en una cuestión objeto de polémica desde la mañana de ayer: la reacción del Grupo parlamentario PP y la comparación con la ministra italiana que rompió a llorar cuando anunció un paquete de ajustes para Italia (paquete por cierto, mucho más duro que el Español en cuanto a contenido social).

Es cierto que el discurso del Presidente se vio interrumpido por aplausos de su bancada, la cual cerró su intervención con una ovación, por cierto, de la misma manera que actuó el principal líder de la oposición con su “¿líder?”. Sinceramente, no conozco en la historia reciente del parlamentarismo español una actuación diferente a esta.

Yo fui testigo desde la tribuna de invitados y no fue, como algunos dicen, que los diputados recibieran con gran entusiasmo y aplausos los anuncios de recortes. Se trata de un apoyo explícito a un Presidente que, en el contexto más difícil con el que se ha encontrado España, está tomando el toro por los cuernos y acometiendo unas medidas de ajuste, muchas de las cuales no gustan a nadie, pero necesarias para salir de la crisis, según su visión y la del Grupo que sustenta al Gobierno. Esa ovación y esos aplausos iban para el Presidente en ese sentido (el cual lo agradeció y reconoció el apoyo de su Grupo). Pero pensar que un diputado (del grupo que sea) se alegra o jalea medidas que suponen un esfuerzo para millones de personas es muy rastrero.

Puedo entender, dentro del juego político, que el PSOE trate de utilizar una ovación para incidir maliciosamente en una falta de empatía del GPP con quienes lo están pasando mal. No lo comparto, me parece una actitud vergonzosa y además no es cierto.

Lo que no acabo de entender es que algunos altavoces mediáticos así como parte de los opinadores profesionales hagan el juego a semejante “sinvergonzonería”. No es la primera vez que se busca la mueca o el gesto para tratar de deslegitimar el alta grado de concienciación de este Gobierno acerca de las consecuencias de las medidas que toma. Es muy fácil. Y es muy fácil, porque lo difícil es aguantar el gesto estoico y rígido durante horas o días, sin la más mínima muestra de alegría (fruto de cualquier otra circunstancia). 

Diversas webs han colgado galerías fotográficas de la sesión de ayer. Objetivamente, al verlas, cualquier persona decente verá que son un ejemplo de la preocupación absoluta de todos y cada uno de los allí presentes, con independencia de las profundas discrepancias que en algunos casos los separan. Si queremos enredar, por ejemplo en ésta galería, podríamos preguntarnos que le pasa a ambas Sorayas (VicePresidenta y Portavoz PSOE) pilladas respectivamente en una leve mueca (fotos 10 y 13 de la galería).

No seré yo quien diga que los dirigentes políticos, con su actitud y gestos, deben de contribuir a la solemnidad de las acciones que llevan a cabo. Pero de ahí a querer sacar rédito, a un gesto o un aplauso es cuanto menos curioso. Ya puestos, veamos la galería de fotos de Obama de hoy, y preguntémonos si con lo mal que lo están pasando sus compatriotas, es momento para irse a una pastelería, echarse unas risas y salir con un helado. ¡Ah no, que es Obama, es una gran comunicador y la foto es muy buena! Ciudadanos, políticos de todo color, periodistas, cámaras, fotógrafos ¡a él sí podemos aplaudirle todos y hacerle la ola!

En definitiva, creo que la crítica es indispensable para la salud de la democracia, pero la demagogia barata o la interesada deslegitimación de los políticos (al margen de la responsabilidad que tenemos en la gestión de lo público) desvirtuando realidades y comportamientos hace un flaco favor al sistema. Allá cada uno con los motivos que le impulsan a esta actitud.

P.D. Yo también me emocioné al ver a esa Ministra llorar. Pero, sinceramente, prefiero gente seria, que aguante el tipo, que no se derrumbe y que tenga firmeza a la hora de tomar decisiones. Eso es lo que  -al margen de la empatía- reclaman (reclamamos) los ciudadanos de quienes nos gobiernan y, sobre todo, lo que España necesita en estos momentos. Y estoy convencido que si algún Ministro/a del Gobierno de España hubiera pasado el trance de la italiana, los mismos que hacen dicha comparación, lo criticarían por falta de fortaleza. ¿Somos así? Triste


P.D.2 Resulta que los mismos Diputados socialistas que critican la actitud de ayer del GPP, hicieron lo mismo con Zapatero en mayo de 2010. Es decir apoyar a su líder... ¿o jaleaban los recortes?