
Hay quien se ha ofendido por recordar esta polémica frase de Xavier Arzalluz: “Unos mueven el árbol y otros recogen las nueces”. También en los últimos días se ha hecho mención a otros dicho populares como “Unos apuntan y otros disparan”
Y todo ello, en relación a una agresión sufrida por el periodista Herman Terstch coincidente en el tiempo con una vergonzosa parodia – de esas que hace la izquierda contra alguien vinculado a la derecha y que se supone todos debemos reír-.
No creo sinceramente que estuviera en el ánimo del flamante nuevo showman de las Manifestaciones sindicales, que su “broma cachonda y progre” se vinculara a dicha agresión. Pero lo que no podemos negar y ahí están los hechos es que, en la mayoría de ocasiones, cuando en política se ataca verbalmente y de manera radical a alguien, hay quien se pasa de frenada y pasa de la violencia verbal a la física. Y, casualidades de la vida, estas agresiones las sufren, generalmente quienes están directamente o supuestamente vinculados al centro-derecha.
No hablo de Terstch, hablo de Berlusconi que ayer sufrió una injustificable agresión y hoy, leo con indignación que esto es una prueba del clima de división que se vive en Italia. FALSO.
Aquí en España, tenemos algo de experiencia, y generalmente, el agredido es siempre el mismo. Recuerdo algunos ejemplos.
- El ex ministro Josep Piqué abucheado e insultado al grito de “fascista” y “asesino” por unos doscientos estudiantes a la entrada de un acto en la Universidad Complutense de Madrid. Piqué, el cual, junto a Acebes sufrió un intento de agresión en Cataluña.
- O Rodrigo Rato al que se le agredió en la Manifestación de Barcelona cuando el atentado del 11M
- Recuerdo a María San Gil ante el intento de agresión que sufrió en una Universidad –creo gallega-.
- No olvido la visita de Carlos Iturgaíz a Cádiz, a Sanlúcar de Barrameda cuando fue recibido con gritos de “¡asesino!” y “¡terrorista!”.
- No puedo dejar de recordar los cientos de ataque que sufrieron nuestras sedes como respuesta democrática a la polémica guerra de Iraq.
- O a nuestro Presidente Mariano Rajoy en 2006, en un mercado de L´Hospitalet (Barcelona), tras ser abucheado e insultado con gritos de "fuera", "vete fascista", "no te atrevas a volver aquí" o "fuera de Cataluña".
- Y desde luego, no olvido aquellas manifestaciones contra la guerra de Iraq, a las que hasta el mismísimo Zapatero acudía, y que estaban bañadas de pancartas con las fotos de los diputados del PP bajo el epígrafe “ASESINOS”.
Todo eso ha pasado y pasa. Y todo eso hay quien lo entiende y lo justifica. ¿Qué estaríamos leyendo y oyendo si algún descerebrado atacara a Pepe Blanco, o alguien por la calle agrediera a Gabilondo? ¿Y si a algún loco se le ocurre tirarle una piedra a Obama? Oiríamos hablar de neocons, de fascistas, de la extrema derecha radical etc etc etc. Pues para un lado y para el otro es lo mismo. Lo que le ha pasado a Berlusconi no es el zapatazo a Bush que todo el mundo aquí rió con gracia. Es algo grave y que debería hacer pensar a más de uno hasta donde está dispuesto a llegar con tal de derribar a dirigentes democráticamente elegidos, así como a quienes los jalean y defienden.
2 comentarios:
La gente de bien debemos hablar así de claro. Si nos tachan de ser "de derechas" pues estar orgullosos de ello y explicar que en el PP cabemos muchos y que nuestro objetivo es gobernar para todos. Hay centristas, democristianos, conservadores, liberales y... repudiamos las violencia. En Cataluña es habitual que haya anti-Berlusconis del PP y hay que reaccionar. No hay democracia en una región donde las sedes carecen de logotipo por miedo a que nos ataquen. Sin ser visibles no se acerca gente, y se amedrantan nustros militantes. Ánimo y siempre fieles a la democracia, J.
Muchas Gracias Javier!!! Es muy importante una cosa que has dicho. En el PP cabemos todos
Publicar un comentario